Dream Act 2010

El Dream Act ha sido el tema de conversación obligado del último tiempo, sobre todo por la iniciativa anunciada por el senador Harry Reid (líder demócrata en el Senado), quien declaró se presentara la iniciativa legal a votación durante esta semana como un agregado a un proyecto de ley del Departamento de Defensa. Esta decisión fue muy criticada por los senadores republicanos John Cornyn y Kay Bailey Hutchison, quienes creen que sacar adelante una iniciativa como ésta, a costa de una ley de defensa, es incorrecto.

La importancia que tiene la aprobación del Dream Act yace en la posibilidad que otorga a una cantidad considerable de jóvenes indocumentados (entre 825 mil y 2.1 millones), de conseguir la ciudadanía de forma legal y solucionar en parte los problemas que genera la ausencia de una reforma migratoria completa. Si bien es cierto la reforma del Acta de Fomento Para el Progreso, Alivio y Educación Para Menores Extranjeros (Development, Relief and Education of Aliens Minors Act), ofrece una alternativa para regularizar la estadía en Estados Unidos, ésta se encuentra condicionada al cumplimiento de ciertos requisitos.

Existe un proyecto de ley llamado Student Adjustment Act, el cual fue presentado por los congresistas Chris Cannon (Utah) y Howard Berman (California), aunque hasta el momento se encuentra en suspenso.

Una de los efectos más importantes de la aprobación del Dream Act está en la revocación que de forma tácita hace sobre la Reforma de Inmigración Ilegal y Acta de Responsabilidad Migratoria de 1996 (aprobada en la legislación de Bill Clinton), la que en su sección 505 impone límites a la ayuda financiera que proporcionan los estados a los indocumentados para el estudio universitario, donde deben pagar como si fueran extranjeros (tarifas más altas) y no nacionales.

En la actualidad existe un conflicto entre la ley federal y la estatal con respecto al cobro de la matrícula que se aplica a los estudiantes indocumentados, pues la mencionada sección 505 aprobada en 1996 señala en una de sus partes que, en general:

sin considerar cualquier otra provisión de la ley, un inmigrante que no se encuentre legalmente presente en los Estados Unidos no deberá ser elegible en las bases de residencia dentro de un estado (o una division política) para algún tipo de beneficio de educación pos secundaria a menos que un ciudadano o nacionalizado de los Estados Unidos sea elegible para tal beneficio (en un monto no menor, duracion o alcance) sin consideracion que el ciudadano o nacional sea residente.

Muchos son los estados que por el momento han evitado este tipo de situaciones por medio de la aprobación de una ley estatal que evade los alcances de la normativa federal, al prescindir de preguntar a sus estudiantes si están o no legalmente en Estados Unidos, ofreciendo una alternativa legalmente válida como es la presentación de una declaración jurada, donde queda claro se ha presentado una aplicación que pretende legalizar su estatus en el país tan pronto como sea posible hacerlo. Texas, California, Nueva York, Utah, Illinois, Washington, Nebraska, Nuevo México y Kansas lo han realizado.

Alcances del Dream Act

El Dream Act es parte de la reforma migratoria integral que se había prometido, una que pretende acabar con el drama que viven muchísimos jóvenes indocumentados en Estados Unidos, donde no importa si nacieron o crecieron en el país, ni incluso si llegaron a graduarse con estudios superiores, pues las expectativas de vida siempre se verán mermadas al ser sindicados como “inmigrantes” por una política legal. Bajo circunstancias convencionales, los jóvenes obtienen su estado de inmigración de acuerdo a la condición de sus padres, los que al ser indocumentados, no les confieren ninguna posibilidad de obtener la residencia bajo mecanismo legal alguno.

La última vez que se introdujo la reforma Dream Act fue el 26 de Marzo del 2009 en el Senado, aunque también fue propuesta en la Casa de Representantes, donde se le conoce como American Dream Act

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Cambios de la ley actual con la aprobación del Dream Act

La aprobación de esta propuesta reformaría la ley federal controvertida, otorgando los siguientes beneficios a los jóvenes indocumentados:

  • Permite a los estudiantes indocumentados, que crecieron en Estados Unidos, la permanencia legal temporal e inclusive la posibilidad de convertir dicho estatus en uno de tipo permanente, pudiendo luego optar por la ciudadanía en caso de que asistan a la universidad o sirvan al Ejército de Estados Unidos.
  • Elimina la provisión federal de penalizar a aquellos estados que proporcionen una tarifa o ayuda financiera a jóvenes indocumentados, sin consideración del estatus migratorio.

Desde un punto de vista práctico, muchos ven con buenos ojos la iniciativa del Dream Act cuando se considera que mejorar las ganancias futuras de jóvenes estudiantes en el presente, significa un pago de impuestos más equitativo para todos en el futuro, reduciendo además muchos de los costos en justicia criminal y servicio social que hoy existen y afectan sólo a los contribuyentes, pero sirven a todos por igual.

¿Por qué es tan necesaria la implementación de esta propuesta?

En la actualidad hay cerca de 65.000 estudiantes que, a pesar de terminar la preparatoria, no pueden trabajar legalmente ni optar por avanzar académicamente, sin mencionar que la gran mayoría vive con miedo a ser detectados por el Servicio de Inmigración y siempre deben luchar con más barreras de las que deberían por una educación de calidad.

Dentro del plano político, es necesaria la medida para calmar el ambiente que se vive desde la aprobación de iniciativas como Ley Arizona, donde se han visto gravemente sobrepasados los derechos de los indocumentados como seres humanos, y se ha prestado para abusos por parte de quienes ostentan el poder o aquellos que gozan de la ciudadanía estadounidense. Hasta el momento el único impedimento para la aprobación del Dream Act ha sido la no votación en el senado. El senador Bob Menéndez aseguró que se puede aprobar la iniciativa durante este año (2010), pues aunque no se haga en el tiempo que resta para las elecciones del 2 de Noviembre, luego se continuará con las sesiones antes de terminar el año.

¿Quiénes podrán acogerse al Dream Act en caso de ser aprobado?

La vía de regularización civil para los jóvenes indocumentados es condicional, por ello requiere del cumplimiento de los siguientes requisitos:

  • Edad

    Los estudiantes que deseen acogerse deberán haber entrado a Estados Unidos antes de los 16 años de edad.

  • Residencia

    El interesado debe haber vivido en Estados Unidos por 5 años al menos, y continuar residiendo en territorio estadounidense.

  • Requisito Académico

    El estudiante debe poseer un diploma Universitario, tener una certificación GED o haber sido aceptado en alguna institución educacional o universidad.

  • Requisito temporal

    Al momento de realizar la aplicación, el interesado debe tener entre 12 y 35 años de edad.

  • Requisito moral

    Los interesados deben poseer un buen carácter moral.

¿Cómo solicitar el beneficio en caso de ser aprobado el Dream Act?

En caso de que el Dream Act sea aprobado, los interesados que cumplan con los requisitos de elegibilidad deberán hacer lo siguiente:

  1. Llenar el formulario del Dream Act (como no está aprobado en la actualidad, no se conocen los detalles del formulario)
  2. Aprobado el formulario de postulación y concedida la residencia permanente condicional, se pueden tomar dos opciones:
    • Inscribirse en una institución de educación superior para obtener un grado de bachiller, similar o superior, o
    • Enlistarse en una de las secciones del ejército de Estados Unidos
  3. Antes de que pasen 6 años de la aprobación de la residencia permanente condicional, el postulante debe haber completado al menos 2 años en una de las opciones mencionadas anteriormente
  4. Cuando ya hayan pasado 5 años y medio (de un total de 6), el postulante ya es apto para solicitar la residencia permanente no condicional. Quien ya posea la residencia permanente no condicional, podrá optar por la ciudadanía en Estados Unidos

Quienes no consigan cumplir todos los pasos anteriormente descritos, quedarán descalificados del proceso.

Dream Act: El plan B de la reforma migratoria integral

Para el senador Harry Reid el Dream Act es el “plan B” de la reforma migratoria integral que necesita Estados Unidos, una que ha sido resistida por un núcleo opositor que no da su brazo a torcer ante la realidad de ver a millones de inmigrantes perderse en el oscuro temor de ser descubiertos, escondiendo en su intimidad los fervientes deseos de ayudar a un país con la mejor de sus intenciones.

Para Reid si no se puede hacer algo por todos los inmigrantes, al menos el Dream Act lo hará por las jóvenes promesas, aquellos que estudian y se esfuerzan por el sueño de llegar algún día a ser reconocidos por la ciudadanía como merecedores de ese estatus conforme a sus méritos. Sin duda es un despropósito legal el permitir a los hijos de indocumentados asistir a los primeros años de escuela, para luego negarles el derecho a una educación superior con la misma tarifa que el resto debido a la ley federal de 1996 y su sección 505, donde sin importar se titulen o no con grado académico, se les impide trabajar en ello de forma legal.

El 5% de los jóvenes indocumentados apenas alcanza a llegar a la universidad, según lo demuestra un estudio realizado por la Universidad de Washington

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Con la salida del Dream Act, 825.000 jóvenes podrían verse beneficiados según lo indica el Instituto de Políticas Migratorias al tener la posibilidad de optar por ser residentes legales. Para muchos la ley SB1070 no persigue sólo a los indocumentados, sino también intenta impedir que los hijos de éstos obtengan la ciudadanía por algún otro medio, circunstancia que definitivamente es discriminatoria y va más allá del espíritu de la ley.

La idea de concederles esta oportunidad a los jóvenes no es nueva, puesto que desde el 2001 la iniciativa legal se encuentra en suspenso en espera de tener el apoyo necesario para convertirse en ley. Esta es la última llamada, el Dream Act tiene que aprobarse este año a como de lugar.

El apoyo viene de diversas partes, el Senador Harry Reid, Bob Menéndez, el presidente de Estados Unidos Barack Obama y hasta el ex Secretario de Estado Colin Powell, quien reconoció contrataba indocumentados para hacer reparaciones a su casa. Powell instó a sus pares a reconocer que siempre que se necesitaba trabajo, se recurría a esa mano de obra tan útil para todos, agregando además que los inmigrantes son los que permiten al país seguir avanzando, de lo contrario sería uno lleno de viejos, como pasa con Europa y Japón.

Las cartas están echadas, sólo resta esperar a ver la aprobación de la connotada propuesta del Dream Act, cientos de miles de jóvenes lo esperan y millones de familias indocumentadas lo anhelan.

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