Derechos de los inmigrantes en Estados Unidos

Existe toda una estructura organizativa que sustenta los derechos consagrados en la Constitución y las leyes del país. Sepa que debe hacer, si se presenta algún percance con las autoridades.

Las políticas migratorias en Estados Unidos se han endurecido en los últimos años, coincidiendo con el deterioro galopante de la calidad de vida en muchos pueblos latinoamericanos, cuyos habitantes agotan los recursos en sus países de origen, y se aventuran a ingresar en territorio estadounidense, para buscar un medio de sustento digno y oportunidades de progreso para ellos y sus familias.

El año que finaliza, dejó un saldo cercano a los cuatrocientos mil inmigrantes deportados, por falta de documentos o problemas con el estatus migratorio. Ante esta situación cabe preguntarse: ¿Cuáles son los derechos de los inmigrantes en territorio estadounidense?

A modo ilustrativo, se plantean a continuación, algunos ejemplos de situaciones que pueden ameritar la invocación de derechos por parte de personas extranjeras:

Consultar a un abogado

En cualquier circunstancia, le sea informado o no, la persona tiene derecho a consultar y a ser asistida por un abogado. Si alguien insiste en interrogarla, la persona debe mantenerse firme en su derecho de llamar a un abogado. Las autoridades están en la obligación de permitir la comunicación. Si ha sido detenida o visitada en su domicilio, la persona debe solicitar el nombre y placa del funcionario, y preguntar a qué organismo pertenece, para informarlo a su abogado.

Ser interrogado por autoridades de cualquier organismo de seguridad

La Constitución consagra el derecho de permanecer callado, negarse a contestar cualquier pregunta no es delito. Antes de hacerlo, la persona debe consultar a un abogado. La única autoridad que puede ordenar a una persona a contestar preguntas, es un juez.

Detención en la vía pública

Si la persona no ha dado ningún motivo para ello, la policía puede detenerla, registrarla superficialmente y hacerle algunas preguntas, de manera preventiva, pero para llevar a una persona detenida, tiene que haber una razón obvia.

La persona puede informar nombre y datos elementales, pero si considera que están siendo violados sus derechos, puede permanecer callada, y si es detenida con traslado, tiene derecho a solicitar un abogado y mantenerse en silencio mientras espera.

Detención en vehículo

Mientras permanece sentada, la persona debe colocar sus manos a la vista de las autoridades.

Los oficiales de policía pueden registrar el vehículo si lo consideran necesario. No es obligatorio permitir que los oficiales revisen a una persona.

Si es un vehículo colectivo, los oficiales pueden interrogar a choferes y pasajeros, sin embargo, no es obligatorio contestar.

Registrar el domicilio o lugar de trabajo

Ninguna autoridad puede registrar la casa o la oficina de una persona sin su consentimiento, a menos que tenga una orden de allanamiento. Este es un documento judicial que permite a los oficiales de cualquier organismo de seguridad, entrar y registrar un inmueble para realizar una búsqueda específica.

Si la persona está presente, debe exigir que le muestren la orden y llamar inmediatamente a un abogado. Debe también anotar nombres y cargos de las personas que realicen el procedimiento y si hay otras personas presentes, pedirles que sean testigos de lo que sucede.

De cualquier forma, si la persona está en desacuerdo con la acción debe expresarlo claramente para dejar constancia de que el allanamiento se realiza en contra de su voluntad. Si la persona trabaja para un empleador y éste lo permite, la policía puede registrar su lugar de trabajo.

Preguntas durante un allanamiento

La persona no está obligada a responder. Aplica igual para todas las situaciones, no es obligatorio hablar sin la asesoría de un abogado.

Si no existe orden de allanamiento

La persona no está obligada a permitir la entrada a su vivienda o lugar de trabajo. Si aun así, los funcionarios entran al inmueble, se deben anotar sus nombres y placas y llamar a un abogado.

Amenaza de citación judicial

La persona debe sostener su negativa a hablar y llamar a un abogado. Permanecer callado no es delito, pero mentir a un funcionario sí lo es. Además cualquier cosa que se diga, puede ser usada en contra de la persona.

Maltrato verbal o físico por parte de un organismo de seguridad

La persona tiene derecho a solicitar el nombre y número de placa de los agentes. Si le han causado lesiones, la persona debe buscar atención médica en un centro de salud público, tomar fotos lo más pronto posible y llamar a un abogado.

Si un extranjero es contactado por el Departamento de Seguridad Nacional

La persona debe hacer valer sus derechos, porque este organismo la puede deportar. Nunca se debe firmar un documento sin leerlo, o sin entender lo que se lee. Nunca debe firmar un documento sin la presencia de un abogado.

Los extranjeros deben buscar un abogado apenas llegan al país, y solicitarle una tarjeta, de manera de tener siempre a quien acudir si es necesario. Si no conoce a ningún abogado, la persona tiene derecho a solicitarlo en el lugar y momento que sea necesario.

Documentación

Si la persona ha obtenido algún documento que le permita permanecer en el país, debe hacer dos cosas fundamentales:

  1. Sacar por lo menos dos copias de excelente calidad de cada documento, y entregarlas a algún familiar o amigo. Si la persona pierde sus documentos en algún percance, y es detenida, la copia en poder de otra persona, puede facilitarle las cosas. Se puede solicitar el envío por fax o con el abogado
  2. Portar los originales permanentemente, en un porta documentos que los proteja y mantenga legibles

Portar cualquier documentación falsa es un delito y puede dar paso a una deportación o una acción penal.

Antecedentes migratorios

Antes de hablar con algún funcionario, la persona debe conversar con un abogado y explicar su situación. Inclusive si el Departamento de Seguridad Nacional le hace preguntas sobre ideas políticas, religión, actividades y otros países visitados, la persona tiene derecho a no responder, pues las leyes migratorias son complicadas y una información planteada de manera incorrecta, puede acarrear consecuencias negativas para el proceso de residencia.

Detención por problemas migratorios

La persona que es detenida por permanecer ilegalmente en territorio estadounidense, puede ser deportada, depende de la explicación que pueda ofrecer a las autoridades. También puede acogerse a la salida voluntaria del país, con lo cual no pasaría por una audiencia.

Aquellos casos en los que la persona presenta antecedentes penales, arrestos en la frontera, ingresos mediante el programa de extensión de visado, o deportaciones anteriores, deben ser asesorados por un abogado antes de enfrentar de nuevo a las autoridades de migración.

Comunicación con consulados

Las personas extranjeras que son objeto de detención u otra forma de aplicación de medidas policiales o judiciales, tienen derecho a comunicarse con sus respectivos consulados, y las autoridades están obligadas a permitir y facilitar dicha comunicación.
Igualmente se debe permitir la visitar personal de un funcionario del consulado contactado, y aceptar la asistencia legal que cada país a través de sus consulados, pueda prestar a una persona detenida o sujeto de alguna medida legal por parte de las autoridades del país.

Renuncia al proceso de solicitud de permanencia legal

Si la persona renuncia a la audiencia con las autoridades o abandona el país antes de que el proceso termine, pierde la elegibilidad y los beneficios que pudieran derivarse de estas diligencias migratorias, así como sufrir la prohibición de ingreso nuevamente.

Contactar al Departamento de Seguridad Nacional

La persona que desee ponerse en contacto con este organismo, debe consultar primero a un abogado y hacerle los planteamientos relacionados, para recibir orientación y asistencia. Los funcionarios de este Departamento, están en la obligación de hacer cumplir la ley, y no son flexibles al momento de ofrecer la mejor asesoría.

Puntos importantes

  • Al momento de ingresar al país, aun con documentación válida, los agentes aduanales tienen derecho a detener, revisar y hacer preguntas a cualquier persona, así como revisar sus pertenencias
  • Aun cuando se hayan pasado todos los controles aduanales y migratorios, las autoridades tienen derecho a parar y revisar a cualquier persona y equipaje, si así lo consideran
  • Está terminantemente prohibido parar, detener, registrar o quitar objetos a las personas, con base en su raza, origen, nacionalidad, sexo o religión
  • Dentro de un avión, el piloto tiene derecho a negarse a aceptar la presencia de algún pasajero que considere que representa una amenaza para la seguridad, siempre y cuando esta decisión no esté basada en estereotipos. Ningún otro personal de la aerolínea tiene derecho a interrogar o rechazar a una persona
  • En todos los aeropuertos existen oficinas de atención al público, que pueden indicar a las personas que deseen formular una queja, a dónde dirigirse. Hay unos formularios diseñados especialmente para recoger la información sobre cualquier percance que sufra una persona al llegar al país
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