Ser chismoso

La oficina es para muchos el centro de trabajo o labores, en donde todos los compañeros deben trabajar en armonía, pero muchas veces esto es una lejana utopía. Es por eso que el comportamiento en la oficina determina muchas veces quienes somos y cómo nos ven los demás. A continuación veremos un listado de todos los hábitos que hacen que nos odien en el trabajo. Ya está advertido.

1

Ser traicionero

Nadie quiere un traicionero en la oficina, alguien que te puede apuñalar por la espalda, es resumen un “hipócrita”. Esta errada actitud no sólo hace que seas odiado, sino que crea conflictos en el trabajo. Así que antes de hablar mal de alguien en la oficina piénsalo dos veces que te puedes convertir en el enemigo número en el trabajo.

2

Ser chismoso

“Chismear” es un feo hábito en cualquier contexto, pero en la oficina es un pecado grave. Nadie quiere a los chismosos en la oficina, son relegados y mal vistos, nadie confía en ellos y son señalados como infidentes y de sembrar la discordia.

3

Odiar el trabajo

Clamar que odias el trabajo, de paso estás odiando a tus compañeros y todo lo que encierra tu trabajo y centro de labores. Esta actitud te califica abiertamente como una persona negativa y esta actitud puede hacer que te excluyan de actividades sociales.

4

Comer comida olorosa

Antes de comer algo, debes pensar que trabajas en un lugar con mucha gente y debes respetar ese ambiente común. A nadie le gusta percibir olores molestos, y entre ellos está el de la comida. Si no puedes evitar comer en la oficina, abstente a llevar comidas olorosas que puedan molestar a los demás. Quizás nunca nadie te lo diga pero sí estás molestando a muchos.

5

Ser mentiroso

En el ambiente de trabajo con tus compañeros pasarás mucho tiempo y lo más probable es que se lleguen a conocer bastante. El mentiroso rápidamente será descubierto, señalado y muy probablemente separado del grupo. Mentir está mal, y en el trabajo siempre te traerá problemas.

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