Hace 4 décadas uno nacía y lo más tecnológico en nuestra casa probablemente era el televisor, hoy un niño nace rodeado de tecnología con la cual convive desde sus primeros días y la ve como parte de su vida. Pero un reciente estudio realizado por las investigadores Lydia Plowman y Joanna McPake y publicado en la revista Chilhood Education, ha demostrados que no todo es verdad y que existen algunos mitos relacionados entre los niños y la tecnología.

En dicho experimento se evaluó el comportamiento de niños en 3 y 4 años, a los que los rodearon de smartphones, tabletas, computadoras, videoconsolas y demás gadgets propios de hoy en día, todo esto durante un año. Veamos los interesantes resultados.

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¿No se deben mezclar los niños y la tecnología?

Podemos dividir entre dos clases de padres: Los que llenan de tecnología a sus hijos porque creen que así serán unos pequeños genios y que todo lo aprenderán más rápido; Y los padres que alejan todo tipo de tecnología a sus hijos para que crezcan con la fantasía propia de los niños y que la modernidad no estropee su infancia e inocencia. En conclusión se dio una mezcla entre la vida sin tecnología y con ella, digamos un punto medio; es más se recomienda que sean los propios niños decidan si tener la tecnología en sus vidas en tan temprana edad. También quedó demostrado (para la primera clase de padre que nombramos) que los niños que están expuestos a más tecnología, videojuegos y gadgets no son necesariamente más inteligentes que los niños que llevan una vida alejada de la tecnología. El punto medio sería el adecuado y sin presiones de ningún tipo ante la tecnología.

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¿Todos los niños son nativos digitales?

Son muchas las historias de padres orgullosos que dicen que sus hijos que tienen menos de 5 años saben manejar el ordenador o el teléfono inteligente, que son la nueva generación de niños nativos digitales, es decir que ya nacen con el “chip” de la tecnología en su cabeza. Nada más lejano de la verdad, para empezar siempre habrá niños más inteligentes que otros, pero debe saber que los niños que suelen tomar estos gadgets tecnológicos lo hacen por imitación a los adultos, más que por genios o “niños nativos digitales” (Término hecho por Marc Prensky en 2001, para calificar a los niños que se sienten cómodos con la tecnología). Si un niño de 3 o 4 años usa un ordenador o una tableta, lo más probable es que lo haga por imitación que porque sea un pequeño genio, es más gran parte del aprendizaje infantil empieza por este método, el de la imitación.

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¿La tecnología es mala para las relaciones sociales?

Muchos piensan que la tecnología puede resultar ser invasiva para los niños y que afectan las las relaciones sociales de los niños. Pero según este estudio los niños mezclan todo, y no que el afán de usar todo al mismo tiempo o porque lo necesiten todo; lo hacen porque se olvidan rápido de algo y toman lo que tienen a mano. Así un niño puede ver las caricaturas en la televisión, pero a la vez juega con algunas figuras, las que deja por presionar los dibujos de la tableta; no es que haga las tres cosas a la vez, sino que deja una, la olvida y toma lo que está más a mano, para luego regresar a la primera. Solo queda hacer memoria como son los niños de siempre que se aburren rápido de algo, para pasar a lo siguiente. Lo que sí es dañino, es dejarlos solos ya sea con tecnología o sin ella, recuerde que ni la televisión ni la computadoras son buenos profesores ni mucho menos padres.

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¿La tecnología domina a los niños?

Antes se culpaba de la “malas mañas” de los a la televisión, hoy el culpable es el “internet”. Si bien es cierto la tecnología tienen una gran influencia en los niños (también en los adultos) no lo es todo. Se hizo un estudio con un grupo de niños que usaban el internet en todos sus ratos libres durante los fines de semana; los niños pasaban horas en internet, pero cuando se les preguntó qué hacía en internet, la mayoría respondió que jugaba videojuegos, veía sus series favoritas, veían videos en YouTube y hablaban con sus amigos y familiares por Skype. Si bien es cierto todo esto lo hacía por internet, son actividades que existían antes que el internet.

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¿Jugar es igual que aprender?

No siempre jugar dentro del marco de la tecnología es igual a aprender y viceversa. Muchos padres que la tecnología es todo aprendizaje, que siempre es positiva y que hará a sus hijos más inteligentes. Lamentablemente la tecnología no es una escuela ni mucho menos un maestro, así que puede ayudar pero no siempre educativa, como tampoco 100% destructiva o lúdica.

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¿Si es interactivo es educativo?

Este punto tiene mucho que ver con el anterior. Muchos juegos interactivos prometen mejorar la capacidad concentración o aprendizaje de los niños, pero casi todos se quedan en eso, en promesas. Lo que usualmente hacen los programas y juegos interactivos es a que los niños aprendan una nueva forma de desarrollar un juego, más no aprender. Es como si se le enseñara a usar algo nuevo, pero no necesariamente útil para su educación y su futuro.

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¿Es necesario que los niños dominen la tecnología para su vida futura?

Casi todos los padres creen que mientras sus hijos aprendan más rápidos las nuevas tecnologías su futuro en este ámbito está asegurado. También hay los que piensan totalmente al revez, para que enseñarle esta tecnología, si esta cambia día a día y en el futuro será otra la que rija. Lo mejor es dar la tecnología que realmente necesitan los niños, así esta deje de existir el próximo año. Para llegar a esta conclusión esperemos que los niños acudan a la escuela, que ahí empezarán sus verdaderas necesidades tecnológicas.

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