El secreto de sus ojos
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Anoche fue la entrega de los premios más esperados del año, los Oscar, y sin duda, el hecho de que el cine latinoamericano haya sido parte de la lista de nominados, agregó algo más de expectativa a la ceremonia y de orgullo a nuestra sangre.

La espera, tiene esa increíble capacidad de metamorfosearse, a veces en felicidad, y anoche lo hizo en apenas instantes, cuando El Secreto de Sus Ojos, película argentina dirigida por Juan José Campanella, se convirtió en el Mejor Filme Extranjero.

En las nominaciones de la Academia del año 2009, Latinoamérica no fue parte de las películas extranjeras, pero este año tocó el turno de: La Teta Asustada, filme peruano, dirigido por Claudia Llosa; y El Secreto de Sus Ojos.

Descubre los secretos del film ganador

El Secreto de Sus Ojos sale del vientre de “La Pregunta de sus Ojos”, una novela escrita por Eduardo Sacheri, que llegó a manos del director Juan José Campanella y según se cuenta, fue amor a primera vista.

El disparador del filme es un hecho, el asesinato y violación de una joven, a partir del cual, la película empieza a correr: se desata una investigación policial en la que intervienen dos empleados honestos del Juzgado Penal, Espósito (Ricardo Darín) y Sandoval (Guillermo Francella), pero también empleados corruptos que entorpecen y despistan el proceso hacia otros rumbos; y cambia para siempre el mundo de Morales (Pablo Rago), viudo de la joven, quien con algunas pistas del caso, comienza a buscar incansablemente al asesino.

Cuando parece que el tiempo cubrió de calma el pasado; Espósito, ya jubilado, decide escribir un libro sobre aquella historia y todo vuelve a brotar como si hubiera estado escondido todo ese tiempo, a gachas, esperando dar el zarpazo. Vuelve a la vida de Espósito, su gran amor correspondido-no ejecutado, Irene Menéndez (Soledad Villamil) y un Morales ya viejo, que parece haber perdido toda la intensidad de aquel amor.

El Secreto de Sus Ojos es una historia de suspenso, que habla de la violencia en el mundo y la incapacidad para frenarla, mejor dicho, el ignorante-egoísta deseo de protegerla; relatada en dos épocas de Argentina: el año 1974 y la actualidad.

La ubicación temporal del filme (nada casual) se posiciona dos años antes de un momento clave para la historia argentina: El golpe militar del 24 de marzo de 1976, de la mano de Videla, Massera y Agosti.

La dictadura de la década del 70’, se propuso “reorganizar al pueblo” y fue una de las etapas más tremendas que vivió la Argentina; cualquier persona considerada “rebelde” era secuestrada en la calle o en su propia casa y posteriormente torturada, ultrajada y asesinada por grupos de militares. Cerca de 30.000 personas, no fueron vistas ni vivas ni muertas, sino “desaparecidas”; aunque se supo que eran asesinadas y luego arrojadas al Río de la Plata.

Desde aquel trágico momento, se formó la organización “Madres de Plaza de Mayo”, que hasta el presente sigue buscando a sus nietos, es decir, hijos de desaparecidos que fueron adoptados en su mayoría por militares. Tal contexto histórico, sirve no sólo para situarse en el filme, sino para comprender todas las situaciones que allí se plantean.

Injusticia, impunidad y misterio, son algunos de los tópicos que desfilan por una película finalmente de amor; de amor a prueba de balas y ausencias: el amor eterno e incansable de un viudo y el de Espósito hacia Menéndez.

El Secreto de Sus Ojos habla del poder y la verdad de las miradas; los ojos son como mapas, está siempre todo ahí, escrito, dicho; como algo imposible de esconder o disimular.

Las palabras pueden decir infinidad de mensajes, pero el cuerpo y más aun, la mirada, hablan por sí solos, como una flor en un jardín, que no puede ocultar su belleza o su tristeza.

Respecto a esto, en una de las escenas de la película, Espósito se encuentra al viudo sentado en una estación de tren, esperando, por donde supo que podía estar el asesino; y luego relata lo sucedido a Menéndez, así: “Usted no sabe lo que es el amor de este tipo, tiene que ver lo que son los ojos de él; están en estado de amor puro”.

El Secreto de Sus Ojos, demuestra el poder y ascenso del cine latinoamericano, que lejos está de las superproducciones de Hollywood, pero bien puede situarse a su lado, por la fuerza de su mensaje, por la virtud de sus directores, escritores y actores.

Se trata de un filme maravilloso que partiendo de un hecho concreto, muestra un pedazo de la historia de Argentina, y pone sobre la mesa las consecuencias de su mal funcionamiento; la debatible justicia por mano propia y la capacidad de redimirse, de la manera que sea: Levantando la frente por encima de la basura, para buscar algo de aire fresco en la superficie, y seguir luchando.

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