Festival de Cannes 2010
Poster oficial del Festival de Cannes 2010 con Juliet Binoche

Comenzó el famoso Festival de Cannes, uno de los más prestigiosos eventos de cine, que reune anualmente a los mejores directores, productores, actores y filmes del mundo audiovisual; y tiene cual lógico foco de atención, una gran cobertura periodística (aunque este año con algunos problemas de ingreso) que hace posible la posterior publicación de noticias frescas, infidencias, críticas y secretos tales como: “Los directores apoyan a Polanski”; “Director de 102 años se presenta en Cannes”; “Diego Luna y su ópera prima Abel”. El evento de la pantalla gigante se lleva a cabo del 12 al 23 de Mayo de 2010.

La competencia de cintas comenzó con On Tour, la película del guionista, actor y director francés Mathieu Amalric, quién pisó la alfombra roja del festival por primera vez en el año 96’ y su imán lo hizo regresar varias veces más.
En On Tour, Amalric cuenta la historia de un productor televisivo, inmerso en viajes musicales y fiestas luminosas, rodeado de un grupo de bailarinas exóticas que animan números mágicos; quien también se enfrenta a puertas cerradas y fracasos. Al parecer el filme no fue recibido con gran emoción, ni recibió mayores aclamaciones.

Algo semejante sucedió con Chongqing Blues, el filme del director chino Wang Xiaoshuai, una propuesta algo menos colorida, que atraviesa junto al público, uno de los peores acontecimientos de la vida de una persona: Recibir la noticia de que un hijo ha muerto.
Ni la música ni el dolor lograron despertar la emoción en el pecho de los espectadores.

Otro de los filmes que vio la luz en la pantalla gigante de Cannes fue Robin Hood dirigida por Ridley Scott, padre de Thelma & Louise; y de Gladiator, quien recurrió nuevamente a Russell Crowe, esta vez para desarrollar el papel del hombre que le roba a los ricos para regalarle a los pobres y se enamora de la belleza de Cate Blanchett.

El Festival de Cannes versión 2010 vivió la apertura de una nueva categoría: Una cierta mirada, la que se vio inaugurada por The Strange Case of Manuela, dirigida por el hombre más grande del mundo, en todo sentido, el portugués Manoel De Oliveira, quien tiene nada menos que más de cien años.
Participa con gran orgullo también en esta nueva categoría, el filme argentino, Carancho, dirigido por Pablo Trapero, y protagonizado por Martina Gusmán y Ricardo Darín (protagonista de la reciente ganadora de un Oscar: El Secreto de sus Ojos), hecho que afirma una vez más, que el cine latinoamericano está pisando fuerte y abriendo nuevos caminos, a la par de joyitas como Film Socialisme del gran Jean-Luc Godard.

El presidente del jurado de este año es nada menos que el excéntrico creador de mundos paralelos, Mister Tim Burton, quién repartirá opiniones junto al escritor Emmanuel Carrere, el actor Benicio del Toro, el director Victor Erice y el compositor Alexandre Desplat, entre otros.

Veremos si la intención de los jueces de calificar el arte de manera objetiva, supera la tibia recepción del público (observada hasta el momento), fundada en razones que sólo el tiempo y las proyecciones esclarecerán.

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