escena de la pelicula roma alfonso cuaron cartelera

Y la fiesta se desató en el Governors Ball, punto de reunión de la cena post Oscar. El champan, la música, las felicitaciones, los abrazos, las fotografías; nada de aquello pudo opacar a la sorpresa de la noche. Durante muchas horas, los presentes tendrían en la cabeza a Julia Roberts anunciando a la gran ganadora de la noche: Green Book, mejor película de 2018.

Cuando todo estaba listo para aplaudir a rabiar a la gran favorita de la noche, Roma, la película de Alfonso Cuarón, Roberts, la mujer bonita del cine, dictó el veredicto final del jurado de la Academia y luego de eso, a muchos ya no les pareció tan bonita. Sobre todo al director Spike Lee, candidato con su película El infiltrado del Ku Klux Klan, quien no tuvo reparos en expresar su desacuerdo a los medios de comunicación.

“Fue una mala decisión del juez”

Pero ¿qué sucedió realmente? ¿Qué tipo de sismo provocó que la millonaria inversión publicitaria de Netflix se viniera abajo? El diario El País de España ha filtrado una versión acerca de lo que pudo ocurrir para que Roma no se hiciera con el máximo galardón de la noche.

Según El País, en medio del jolgorio de la fiesta, algunos miembros de la Academia dieron ciertas pistas sobre lo que habría ocurrido en el Dolby Theater, según ellos, el artífice del sorprendente triunfo de Green Book habría sido Steven Spielberg, dos veces ganador del Oscar, quien habría movido todas sus influencias para atraer las preferencias del jurado hacia la película de Peter Farrelly.

Esta hipótesis no sería nada descabellada, teniendo en cuenta que Spielberg ha mostrado abiertamente su apoyo a Green Book, a la que ha considerado la mejor “buddy movie” desde Butch Cassidy y Sundance Kid.

Además, el mismo Farrelly reconoció públicamente la ayuda que recibió del afamado director para conseguir distribución, por lo que no fue extraño que el nombre de Steven Spileberg fuera el primero en lista de agradecimientos que Farrelly leyó en la ceremonia.

Lo más probable es que al oír ese discurso, Netflix entendiera la razón de su derrota. Toda la fuerza publicitaria desplegada por el gigante del streaming, finalmente se estrelló contra el poder del rey midas de Hollywood.

“Fue un balde de agua fría”

comentó uno de los presentes, refiriendose a los ganadores de los Premios Oscar, en la fiesta que Netflix había organizado, muy seguro de conquistar el ansiado trofeo a Mejor Película, más aún porque Cuarón ya había logrado, minutos antes, el Oscar a mejor director. Sin duda alguna, un golpe anímico para el equipo de Netflix que ahora más que nunca sabe que no todos los caminos conducen a Roma