Jardines Botanicos Reales
Jardines Botánicos Reales

Llegar a Sidney por primera vez es una experiencia muy especial… Oler su aire, el color de su cielo… Salir del aeropuerto e ir camino a la ciudad, es algo que queda para siempre en la retina, incluso para los viajeros más experimentados y con muchos sellos en el pasaporte, Sidney es eso, simplemente Sidney, la verdadera capital de Australia, aunque no esté reconocida como tal. Qué hacer y qué ver en una primera visita a Sidney

Para comenzar, un lugar imperdible para el viajero que viene de lejos es el mundialmente famoso Puente de Sydney, que más que un lugar, es un ícono de la ciudad; con su monumental estructura es una obra maestra de la ingeniería y un motivo de orgullo para los australianos. Este lugar es visitado por miles de personas cada año para maravillarse con la mágica panorámica de la ciudad y por el placer que entrega a cada uno de ellos el sentir el click de su cámara capturando esa imagen tan conocida en todo el mundo a través de millones de postales, pero que tiene el valor de ser única y ser un trozo de tiempo y espacio congelado atestiguando que una vez se estuvo allí.

La Casa de la Opera de Sydney, con su particular estructura, es probablemente el símbolo más reconocido de la ciudad y es otro punto obligado de visita. Construido por el afamado arquitecto Jørn Utzon (si, con ese símbolo raro de origen escandinavo en lugar de la “o”), con su particular estructura es en sí mismo un espectáculo de líneas y diseño y como tal, un referente del arte de clase mundial. Es imposible ir a Sidney y no visitar La Casa de la Opera. Muchos de los espacios alrededor de la Casa de la Opera de Sydney son abiertos al publico; además, hay tours guiados todos los días.

Un elemento muy particular son Las Rocas de Sydney, un complejo -evidentemente- rocoso en la base de la bahía que, literalmente, es la fundación de la ciudad. Este lugar se ha convertido en un verdadero museo al aire libre y está rodeado de una atractiva zona comercial, lo que aumenta su interés para los viajeros, que hacen de Sidney un destino turístico de primer nivel y muy interesante, no hay nada mejor que una tarde conociendo el maravillosamente preservado sector colonial de la ciudad, junto a Las Rocas.

Y también en este mismo sector, junto a la bahía, el puerto, las rocas y la Casa de la Opera, está Circular Quay, una construcción sobre el mar donde se unen varias de las atracciones y sirve de punto de referencia a lo largo del recorrido; bien localizado con comercios y restaurantes, esta área está integrada en el circuito de tranvías que recorren la ciudad, por lo que no es difícil comprender por qué este lugar se ha convertido en otra de las maravillas de Sidney.

Y después de Circular Quay, ¿por qué no seguir con los Jardines Botánicos Reales en dirección a la Galería de Arte de New South Wales? Una estimulante caminata da paso a un maravilloso tour a lo largo del sector más culturalmente desarrollado de la ciudad.

La bahía también es un increíble lugar para visitar. El puerto de Sydney posee una maravillosa vista, además de diversas rutas sobre sus aguas que los visitantes pueden escoger para recorrerlas. No hay visita a Sydney completa, sin ver la ciudad desde uno de los transbordadores que diariamente rodean todo el lugar. La experiencia de surcar la bahía de Sidney ha de completarse visitando Manly Corso, donde una variedad de restaurantes y cafés completan el cuadro dibujado a lo largo del día.

La Casa de Gobierno, localizada por sobre los Jardines Botánicos y la Casa de la Opera, ofrece una imagen perfecta de la arquitectura gótica de los tiempos coloniales. Además de mostrar su maravillosa arquitectura, arte, diseño y mueblería de la época de la fundación de New South Wales, este paseo por la historia de la ciudad, resulta ser muy cómodo al bolsillo.

Por supuesto y, debido a su enorme extensión y diversidad, Australia es rica en flora y fauna también; diversa, única y espectacular; estar en Sidney es estar en el mejor lugar para conocerla.

Koala Park Sanctuary, un hermoso parque situado en los suburbios al norte de Sydney, es una experiencia única para estar cerca de los animales más representativos de Australia, sus marsupiales. A través de un tour con guías experimentados que han de explicar todo, -¡Eso sin contar que puedes hasta sostenerlos y alimentarlos!- es posible quedar encatados con tanta riqueza de seres vivientes.

Sidney es diversidad, belleza, naturaleza, modernidad, pasado, futuro, presente… Hay mucho que ver y mucho que hacer, estas son sólo algunas pistas.

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