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El satélite terrestre ha inspirado durante años a escritores y poetas, quienes inspirados por el misterio que lo envuelve le han asignado poderes capaces de afectar el comportamiento humano y en épocas más antiguas, la Luna ha sido considerada una deidad relacionada más que nada a aspectos femeninos como belleza, fertilidad, maternidad, etc. Sin embargo, las teorías sobre sus orígenes están lejos de asemejarse a historias de ciencia ficción y fantasía. Sobre el origen de la Luna existen hasta cinco teorías que tratan de explicar la génesis de nuestro satélite.

1 Hipótesis de fisión

El término “fisión” quiere decir “división”; esta hipótesis sostiene que en los orígenes, la velocidad del movimiento de rotación de la Tierra era tan intensa que provocó que una parte de su masa se desprendiera y saliera expulsada al espacio. Con el trascurso del tiempo, esta porción fue sincronizando su movimiento con el de traslación de la Tierra, convirtiéndose en el satélite que nosotros llamamos Luna. Quienes critican esta hipótesis sostienen que para que una porción de la Tierra se desprendiera, esta tendría que haber dado una rotación completa en tres horas. Esta velocidad excesiva hubiera impedido que la Tierra se formara.

2 Hipótesis de captura

Según esta teoría, la Luna era un astro independiente que vagaba por el espacio a gran velocidad, siendo rechazada por los efectos gravitacionales de los planetas más grandes, lo que traía como consecuencia una modificación constante de su órbita. Así fue durante muchos años hasta que se aproximó a la Tierra y fue capturada por la gravitación terrestre. Sin embargo, lo que esta hipótesis no explica es de qué manera se produjo la desaceleración del movimiento lunar, requisito indispensable para que fuera capturada por el campo gravitatorio terrestre.

3 Hipótesis de acreción binaria

Según esta teoría, tanto la Tierra como la Luna se formaron simultáneamente dentro del Sistema Solar y a partir de la misma materia. Basa sus afirmaciones en las rocas lunares que fueron traídas a nuestro planeta a través de las diversas expediciones espaciales, cuyo estudio respectivo arroja una edad lunar que oscila entre 4500 y 4600 millones de años, que coincide con la edad de la Tierra. Un punto en contra de esta teoría es que ella no explica por qué la Tierra y la Luna poseen una composición química tan diferente, lo que resulta ilógico habiéndose creado ambas en el mismo lugar y con la misma materia.

4 Hipótesis de impacto

Quienes defienden esta teoría afirman que el origen de la Luna se dio debido al impacto de un cuerpo de considerable tamaño contra la superficie terrestre, lo que ocasionó que grandes bloques de materia fueran expulsadas al espacio. Con el transcurrir del tiempo y luego de un largo proceso, uno de estos bloques fue transformándose en el satélite terrestre. Esta hipótesis es la preferida de los investigadores en la actualidad, aunque en su contra tiene que en aquellos tiempos primarios abundaban las colisiones de este tipo y sólo una de ellas hubiera bastado para destruir la Tierra.

5 Hipótesis de precipitación

Esta ha sido la hipótesis más reciente que trata de explicar el origen de nuestro satélite; según ella, la energía liberada durante la formación de la Tierra hizo que esta se recalentara originándose alrededor una atmósfera caliente y densa compuesta por vapores de metal y óxidos. Estos residuos fueron extendiéndose por todo el planeta hasta enfriarse y precipitarse a la superficie en forma de granos de polvo que, al condensarse, formaron la Luna.

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