Fin de semana

Después de una semana larga de trabajo llega el fin de semana; sábado y domingo es el tiempo para descansar, para relajarse, jugar y divertirse. Pero qué pasa cuando estos dos días exclusivos para nosotros se convierte en una extensión de la semana. Que nada ni nadie nos robe nuestro fin de semana. Aquí algunos consejos de cómo disfrutar plenamente de sus fines de semana.

1

Programe su tiempo

El tiempo de cada persona es distinto, pero a pesar que quizá ya tengamos una rutina para nuestro fin de semana (ir gimnasio, leer un libro, ir al cine o ir de compras), debe programar su tiempo y dejar un lapso del sábado o domingo para “no hacer nada”. Al decir “no hacer nada”, queremos decir que debemos tener un tiempo libre para hacer lo que nos dé la gana. Además programando su tiempo tendrá más de él para hacer nuevas cosas y pasar un mejor fin de semana. Recuerde que la calidad está sobre la cantidad.

2

Establecer expectativas

Muchas veces el fin de semana es tiempo que se pasará con la familia, los amigos o la pareja. Pero antes de regalar nuestro tiempo con nuestros seres queridos debemos realizar una pregunta internamente ¿Con quién queremos estar el fin de semana?. Esto significa que debemos tener nuestras “expectativas claras”. Muchas veces terminamos diciéndole “sí” a todo el mundo lo que significa un “no” para nosotros. Decida cuánto tiempo quiere estar con sus seres queridos y quiénes pasarán tiempo con usted, recuerde que la última palabra la tiene usted.

3

Separe el trabajo de la diversión

Aunque el fin de semana se supone es para descansar, no podemos evitar tener algunas obligaciones que debemos realizar, ya sea lavar ropa, limpiar la casa, ir de compras, ordenar y algunos pendientes que debemos hacer en casa. Trate de programar su tiempo de esas tareas inevitables y con su tiempo de diversión; quizás podría pagar a alguien que se ocupe de esas “tareas” y tener más tiempo para usted. Analice que quizá pagar por eso valga la pena para “comprar” más tiempo para su fin de semana.

4

Despídase del trabajo

Muchas personas viven esclavizados (al menos en mente) de su trabajo. Aunque en muchos casos es imposible divorciarse de su trabajo el fin de semana debe intentarlo. Llevarse el trabajo a casa es arruinarse el fin de semana. Trate de “desenchufarse” del trabajo esos dos días (sábado y domingo), su cuerpo y alma se lo agradecerán. Además, este tiempo libre y alejado del trabajo lo revitalizará y le dará más energía para regresar el lunes al trabajo con nuevos bríos.

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