En la actualidad, la mayoría de las personas transportan consigo algún dispositivo móvil cuando emprenden un viaje. Tal es el caso de tabletas, smartphones y notebooks, entre otros.
Cuando están de viaje, las personas suelen utilizar redes de Wi-Fi abiertas, las cuales pueden volver vulnerables a sus cuentas de correo, banco y redes sociales.

Debido a que los dispositivos actuales son mucho más potentes y contienen una mayor cantidad de información, los riesgos de seguridad aumentan, según explica Martin Hack, experto en seguridad de la información y vicepresidente ejecutivo de PNC Engineering.

En el pasado, los hackers tenían como principal objetivo el acceso a PCs, sin embargo, por estos días, los dispositivos móviles son blanco fácil para ellos.
El lado positivo de lo anterior, es que hay formas de proteger a estos dispositivos móviles, más aun cuando se viaja. Veamos cómo hacerlo:

Actualizar el software

El primer modo de defenderse de un posible ataque es actualizar todos los softwares que se tengan en el dispositivo. Antes de cada viaje, e incluso cada algunas semanas, se recomienda actualizar los softwares visitando los sitios web de los fabricantes.

Utilizar contraseñas seguras

Se rcomienda crear contraseñas seguras para todas las cuentas. Lo ideal es una combinación de letras, y números que formen una contraseña de 8 caracteres o más. Se recomienda evitar el uso de palabras comunes, de nombres propios, números de teléfono o de identidad y demás.

No tocar la configuración de seguridad

La mayoría de los dispostivios móviles incluyen una configuración de seguridad automática que es de confianza. Se recomienda no cambiar esta configuración para evitar posibles problemas o errores.

Evitar redes inalámbricas públicas que no estén encriptadas

Las redes Wi-Fi que no requieren autenticación o contraseña tienen acceso para todos y por esto, pueden resultar peligrosas.
Por el contrario, las redes cifradas, aquellas que requieren una identificación o contraseña de acceso, pueden resultar mucho más seguras.

Las redes de Wi-Fi pagas, no necesariamente son más seguras

El hecho de que se pague una cuota para acceder a una red Wi-Fi no quiere decir que la red es segura.

Las URLs que comienzan con "https:" son más seguras

Cada vez que se accede a un sitio donde hay información importante para el usuario, se recomienda que se asegure de que sea un sitio seguro. La s en https significa que está conectado al sitio a través de Secure Socket Layer (SSL). Esto significa que todos los datos transmitidos a esa página web a través de Internet están encriptados.
Además, la mayoría de los proveedores de servicios de correo electrónico tienen una opción de datos sin cifrar y una de cifrado (SSL). Se recomienda optar por SSL habilitado.

Desactivar las cookies y el relleno automático

Si su dispositivo móvil tiene los nombres de usuario y contraseñas guardados de manera atuomática, desactive esa opción si está usando una red Wi-Fi pública.

Cuidado con las aplicaciones

Se recomienda tener sumo cuidado al momento de descargar aplicaciones dado que muchas de ellas son gratuitas y pueden resultar peligrosas. Lo mejor es descargar cualquier tipo de aplicación directamente desde la página oficial.

En caso de robo

En caso de que alguna de sus cuentas resulte hackeada se recomienda cambiar la contraseña y enviar un mensaje a través de la red que se vio afectada, explicando lo sucedido.
Si, en cambio, le roban algunos de sus dispositivos móviles, la mayoría de ellos permiten eliminar toda la información importante, de forma remota, utilizando cualquier ordenador conectado a Internet.

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