Fitness
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Más allá de las buenas técnicas de marketing que muchos emplean para promover sus estudios en educación física y como “Personal Trainer” hay que saber no todo es como parece, y por lo mismo el mito de no poderse crear músculo mientras se va perdiendo grasa hay que desecharlo. Un ejemplo claro de que esto es posible lo debemos a John “Romano” Romaniello, un experto en fitness que ha sido autor y entrenador de innumerables estrellas.
Según John, cualquier persona puede luchar por adquirir un cuerpo digno de súper héroe, pero para ello hay que conocer algunos secretos que nos ayudarán en la tarea.

La pregunta esencial que intentamos descifrar es ¿Podemos quemar grasa y sacar músculo al mismo tiempo? John Romaniello responde que, depende de lo que entendamos por “al mismo tiempo”. Cuando la gente dice algo como esto lo que está imaginando es que mientras adelgaza se convierte en un exponente de músculo y cuerpo perfecto, y eso es algo difícil de entender si sabemos cómo trabaja el cuerpo humano.

Ciertamente es factible hacer ambas cosas a la vez, pero dependerá de diversos factores como por ejemplo, la forma en que el cuerpo de la persona responsa al ejercicio, el tipo de dieta que se lleva a cabo, las actividades que se hacen en el día, los descansos, etc. Lo primero que tenemos que entender es que el aspecto nutricional es sumamente importante en la persona, por lo que habría que ver los requerimientos de cada quien y adaptar un plan de trabajo en base a ello, de otra forma se caerá en la típica idea de “matarse en el gimnasio”, algo que es anticuado y no sirve para nada.

La clave para conseguir quemar grasa y ganar músculo está en hacer sesiones de entrenamientos regulares y una microprogramación de cuestiones específicas que queramos tratar, por ejemplo dentro de 12 semanas. Si organizamos nuestro programa en cuatro fases, notaremos cómo la organización sería algo como “ganar potencia, perder grasa, ganar músculo, trabajar densidad”. Terminado este programa notaremos como hemos hecho de todo un poco al mismo tiempo.

Por otra parte, Romaniello señala que es buen hacer este tipo de planes para que los alumnos se sientan “incentivados” al ver cómo responde su cuerpo y no sean parte siempre de una misma rutina que a veces termina por hacer desertar a los interesados de su idea original de tener un cuerpo ideal.

Nunca hay que olvidar que, si la dieta es rigurosa (se sigue al pie de la letra) aunque en el gimnasio no se haga todo, se obtendrán resultados. Para conseguir que la dieta no se vuelva “difícil de seguir”, lo primero que tenemos que hacer es adaptar nuestra forma de pensar al respecto, es decir, hay que ver la comida como lo que es, algo necesario para generar energía y nada más. Cuando comemos por el “placer que genera comer” estamos en problemas serios, pues muchas veces ni la fuerza de voluntad puede contra eso.

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