Por qué ellas no nos llaman
Por qué ellas no nos llaman

Cuando se conoce a una mujer, en la etapa de conquista sobre todo, es recurrente que ellas expresen la frase “dame tu número, yo te llamo”, pero ¿Qué es lo que pasa a continuación? En el preciso instante en que vemos sus labios moverse con naturalidad y su una mirada fresca como una lechuga pensamos “seguramente nunca llamará”.

En este caso tenemos dos noticias, una buena y otra mala, la buena es que si llegamos a conectar con ella emocionalmente por medio de una conversación fresca y fluida hay un alto porcentaje de que nos llame, la mala es que es ellas mienten muy bien y hay altas probabilidades de que con suerte recuerde nuestro nombre. Nunca hay que olvidarse de que “debemos aprender a conectarnos emocionalmente con las mujeres”, de otra forma nunca recibiremos esa llamada que tanto esperamos, no habrá más historias que compartir y acabaremos con los amigos tomando cerveza.

Algunos de los problemas más recurrentes al no recibir la llamada están en “no haber sabido conectarnos con ellas” y el “no haber hecho lo que teníamos que hacer”. Hay que tener presente que mientras la mayoría de los hombres piensa con quién amanecerá al día siguiente un viernes por la noche, ellas planifican pasarlo bien y quizá, conectar con un hombre maduro, que sepa lo que quiere y conecte con ella. Es por esto que si emocionalmente no intentamos llegar a esa mujer, mejor dejamos para otro día las técnicas en la cama y los momentos que debemos evitar al despertar al siguiente día.

Las mujeres buscan diversión, no libertinaje, por ello pueden conversar con muchos hombres de los que jamás recordará el nombre, aunque no olvidarán si logró conectar de alguna forma con él, por ello es la única chance de que nos devuelva la llama y haya otra cita. Olvídese de repetir cientos de veces el nombre y anotar su número en el móvil, ella no lo reconocerá así y punto.

Mientras que los hombres nos interconectamos por actividades que desarrollamos, las señoritas lo hacen a través de una buena conversación y la historia que se va construyendo entre ambos mientras se conocen poco a poco ¿Acaso no se preguntan cómo es que ellas recuerdan todo lo que sucedió desde el primer día de conocerse?

Si tenemos la suerte de tener su número de móvil y podemos quedar con ella para salir nuevamente, en el SMS que enviemos añadamos un mensaje personal como “realmente me sentí cómodo contigo la última noche, disfrute mucho lo que me contaste de tu viaje a Italia. ¿Qué te parece si vamos esta noche a ese local de Sushi del que tanto hablamos?”. De esta forma se conseguirá una segunda cita, y si la comida es buena, el ambiente ideal y sabemos qué decir, puede que las técnicas de la cama haya que revisarlas un poco.

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