Cerro Monserrate

Don Juan de Borga, Presidente del Nuevo Reino de Granada, autorizó la construcción en la cima del cerro de una capilla (1640) dedicada a la Virgen Morena de Monserrat, cuyo santuario está en la provincia de Barcelona, España. Don Pedro Solís, constructor, planeó el monasterio que fue terminado en 1657 y años más tarde recibiría a su mas ilustre huésped: el Señor Caído (de Monserrate), obra de Pedro de Lugo y Albarracín.

Desde aquella época cada día miles de creyentes suben con devoción los escalones que llevan al santuario en la cumbre. Desde aquella época visitar Monserrate, por cualquier motivo, es una experiencia única: la vista de Bogotá que se tiene desde allí, la fe que evoca su Santuario, sus peregrinos, su gastronomía –para todos los gustos y presupuestos-; sus bosques, jardines y fuentes; sus noches estrelladas y su luna majestuosa; sus atardeceres, su niebla…

Desde los inicios de Bogotá, Monserrate se ha constituido no sólo como atractivo natural y religioso, porque también se ha convertido en destino turístico para propios y extraños, tanto por su riqueza gastronómica como por ser un mirador excelente de la ciudad, cerro de peregrinación religiosa desde la época colonial. Miles de turistas, deportistas y curiosos llegan a pie, en funicular o en teleférico y gozan con la armonía entre la creación de Dios y las obras de los hombres.

Peregrinar al Santuario

Por un camino estrecho y mal construido suben y bajan los hombres desde hace casi cinco siglos: Caminantes peregrinos y amantes de la naturaleza; caminando en familia, con amigos o en soledad con el Señor… Sin romper la armonía de la naturaleza ni perturbar a los feligreses: un funicular y un teleférico facilitan el acceso a la cumbre.

El cerro está rodeado por un bosque Andino alto y uno Andino bajo, con una temperatura entre los 9 y los 12ºC y una vegetación alta y cerrada, rica en especies arbóreas y florales. En la parte alta se pueden encontrar algunas especies de aves, aunque –hay que decirlo- las quemas, la tala y plantación de especies foráneas han hecho que la mayoría de fauna nativa, haya desaparecido.

Cabe anotar, en este punto, que mensualmente más de cuatro mil deportistas visitan el cerro: Toda una rutina deportiva para todos los niveles. El record actual de ascenso a pie es de 18 minutos. Y para los más cómodos está el Teleférico: Se empezó a construir en 1953 y fue inaugurado en 1955. Durante los cuatro minutos de su recorrido, el pasajero puede disfrutar de una imponente vista tanto del cerro como de la ciudad.

También se puede ascender a través del Funicular: Su construcción data de 1928, pequeño tren que avanza a un promedio de 3,2 metros por segundo. En 2003 inició una nueva etapa con un diseño más moderno en sus coches con un gran techo de cristal, para que nadie pueda perderse ni un solo detalle de su visita a la Capital colombiana. El precio por pasaje en los dos medios ronda los ocho dólares.

Es de recomendar la visita al mercadillo de artesanías, suvenires y artículos religiosos donde se puede encontrar una buena ofrenda al Santuario o un recuerdo de la visita. Otra característica especial de Monserrate es la variada gastronomía –en gustos y presupuestos- que podemos encontrar en su cima. Por un lado podemos encontrar una gran variedad de comida típica y popular, así como “comidas rápidas” de la región.

Los dos restaurantes ya característicos del cerro son Casa San Isidro y Casa Santa Clara: Con una tradición de más de 25 años, gozan de una atractiva arquitectura, con comida típica (regional y nacional) e internacional, no defraudan al turista que desea comer bien mientras disfruta de una vista inigualable.

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