Orígenes del Tarot

Las cartas del tarot acompañan a la humanidad desde hace siglos, siendo utilizadas tanto por videntes de buena voluntad, como por aquellos que practican las artes ocultas, usualmente como método de adivinación del futuro a través de lo que se conoce como cartomancia.

El origen de los naipes

Los naipes llegaron a Europa por primera vez a finales del siglo XIV, procedentes muy probablemente de Egipto, con el diseño con que se mantienen hasta la actualidad en los naipes tradicionales de Italia, España y Portugal, es decir, basto, oro, espada y copa.

En el tarot, esta baraja recibe el nombre de Arcanos Menores, los que están constituidos por 56 cartas divididas en los cuatro palos mencionados y que se enumeran del 1 (As) al 9. A estas cartas se le suman aquellas en donde están representados los personajes de la Corte: la sota, el caballero, el rey y la reina.

Pero la baraja del tarot también comprende los llamados Arcanos Mayores compuestos por 22 cartas, las que tienen numerosos simbolismos y se utilizan para las prácticas esotéricas.

Las primeras cartas del tarot

Las primeras existencias documentadas de las cartas de tarot se remontan hacia los años 1440 a 1450 en Milán, Ferrara, Florencia y Bolonia, momento en que se agregaron cartas adicionales con ilustraciones a la baraja común.

Estas nuevas cartas recibieron el nombre de “cartas de triunfo”, o, como se le suele decir actualmente, “triunfos”. La documentación histórica más antigua de estos “triunfos” se encuentran en una declaración escrita en los registros judiciales de Florencia en el año 1440, cuando le fueron transferidas dos cartas de este tipo a Sigismondo Malatesta, uno de los más grandes líderes militares de Italia.

Pero las cartas de tarot más antiguas que han sobrevivido son las 15 cartas del tarot de Visconti-Sforza, las que fueron pintadas en el siglo XV para los gobernantes del Ducado de Milán.

El tarot Visconti-Sforza merece una mención especial por su importancia, pues las figuras de este son las mismas que se encuentran en el tarot actual, las que representan a los miembros de las familias Visconti y Sforza vestidos y ambientados en su época, ofreciendo una visión de la vida nobiliaria durante el Renacimiento en Milán.

Aunque se ha intentado asociar a las cartas del tarot con el antiguo Egipto o con la Cábala judía, no existe una evidencia consistente sobre ello, solo estudios especulativos surgidos a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX.

Pero atendiendo a la realidad histórica y documentada, el primer tarot del que se tiene constancia y puede hallarse en diferentes colecciones es el tarot Visconti-Sforza, creado a mediados del siglo XV.

Expansión del tarot

Las primeras cartas del tarot fueron pintadas a mano, por lo que el numero producido fue pequeño, pero tras la invención de la imprenta, la producción en masa de naipes fue posible, expandiéndose fuera de Italia y llegando hasta Francia y Suiza.

El tarot esotérico

La primera evidencia que se tiene del uso del tarot con fines esotéricos proviene de un manuscrito anónimo redactado alrededor de 1750, en el cual se documentan diversos significados adivinatorios para las cartas boloñesas. Pero su popularización comenzó en París en la década de 1780 cuando Antoine Court de Gébelin y Jean-Baptiste Alliette utilizaban el tarot de Marsella para la adivinación.

En la actualidad, las cartas de tarot son un instrumento comúnmente utilizado en la adivinación, ya sea en sesiones personalizadas o a través de internet.