Omega Seamaster Skyfall
Omega Seamaster Skyfall

Lo relojeros reconocen que la decoración de sus trabajos es importante para impresionar a los clientes y volver éstos más deseables, aunque también están al tanto de que es una forma de sentirse orgullosos de su trabajo más tarde.

Comúnmente entendemos que el término “decoración” no sirve para otra cosa más que para referirnos a un adorno o aspecto trivial de un elemento determinado, sin embargo, en el mundo de los relojes de alto nivel el concepto toma una significación completamente diferente. La decoración en este sentido es lo que nos permite mantener una línea entre quienes son artesanos de aquellos que simplemente hacen un reloj. La diferencia en este mercado importa mucho, ello gracias que la diferencia entre uno y otro puede ser de $10,000 ó $50,000.

La decoración de un reloj es una práctica que es tan antigua como la misma relojería, derivado de las tradiciones de la talla de Scrimshaw y el tallado de madera, así como también de la fabricación de joyas.

Los acabados que hacen un reloj valga más dinero no son simplemente las incrustaciones de piedras preciosas en el bisel, sino que nos referimos específicamente al acabado del reloj, al acabado de los componentes en movimiento. Un reloj no está hecho para que se vea la hora simplemente, sino que para apreciar la astucia del relojero que ha configurado el funcionamiento perfecto de distintas piezas mecánicas con un toque de ingenio que no todos tienen.

En algún momento el uso de relojes de bolsillo que hizo que los relojeros se dedicaran a fabricar verdaderas piezas de arte, aunque más tarde sería dejado a un lado por la masividad con que las personas tenían relojes de pulsera que no necesitaban de tanto detalle, sino más bien cumplían una función específica. Cuando llego el gusto por los relojes mecánicos otra vez la cosa cambió y comenzaron a llegar los detalles una vez más, donde para muchos la parte trasera del reloj era una forma interesante de añadir lujo a un artículo de éstos.

Una muestra de lo que vale un reloj lo encontramos en la marca alemana A. Lange & Söhne, la que se caracteriza por aportar un alto nivel de decoración en cada una de sus piezas. Cada uno de los componentes de estos relojes se mecanizan en plata alemana y son gravados antes de que se ensamble el reloj. Lo realmente notable en estos relojes es que las decoraciones no van sólo por el frente, sino también en la parte trasera.

Este tipo de relojes puede costar fácilmente unos 4,500 euros, por lo que no estamos hablando de decoraciones superficiales, sino de verdaderas obras de arte, después de esto ¿Seguiremos confiando en nuestro Casio?

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