Marcha por America - Marcha inmigrantes USA
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En el año 2006, los senadores, John McCain, republicano y Ted Kennedy, demócrata; trabajaban para lograr la aprobación de un proyecto de ley de inmigración, que co escribieron.

El entonces senador demócrata, hoy presidente de Estados Unidos, Barack Obama, trabajó para lograr la aprobación de ese proyecto; pero, a medida que se acercaban las elecciones de 2008, Obama se alejaba de lo que proponía su oponente, McCain. La postura del candidato a la presidencia Barack Obama, parecía ser más efectiva; atacar el problema en su completitud tomando en cuenta que, no es un sólo problema, sino muchos a la vez.

Durante la campaña rumbo a las elecciones de 2008, Obama, señaló la necesidad de una reforma en la ley de inmigración, proponiendo crear un ciudadano inmigrante fiel, a través de un plan de trabajo que protegiese a los trabajadores inmigrantes, y que se transformase en una vía para lograr la residencia permanente. Pero también, proponía, establecer políticas para reunir a las familias de inmigrantes disgregadas, un programa de legalización, desde luego, que permitiría el acceso a la vida legal, a todos aquellos que permanecían indocumentados, y algunos otros puntos que irían por el mismo camino. El entonces candidato, prometió esta reforma para su primer año de gestión, y por supuesto que esto le valió el apoyo de la gran mayoría de los inmigrantes que han llegado de todas partes del mundo buscando una vida mejor en Los Estados Unidos. El plan de salud, las políticas de empleo y la reforma de las políticas de inmigración, fueron los pilares de la campaña de Obama.

Como todos sabemos, una vez llegado al gobierno, Obama debió enfrentar una de las peores crisis económicas que Estados Unidos ha sufrido, y por supuesto que los planes debieron re plantearse, sin embargo, en este tema -puntualmente- más que replantearse, se estancaron.

Desde la asunción de la administración Obama, el panorama para los inmigrantes sigue igual, e incluso hay quienes consideran que ha empeorado, por ejemplo, según cifras publicadas en eluniversal.com.mx, el gobierno de Obama ha deportado un 61.8 % más de inmigrantes indocumentados que el promedio de los deportados durante el gobierno de George W. Bush.

Por otro lado, algunas de las organizaciones de inmigrantes no consideraron adecuada la designación de Janet Napolitano, como Secretaria del Departamento de Seguridad Interna. Tomando en cuenta que, mientras ocupaba el cago de Gobernadora de Arizona, fue la primera en pedir que la guardia nacional asegurara la frontera, adelantándose al entonces presidente, George W. Bush que, cuatro meses más tarde tendría la misma idea.

Para citar un ejemplo de las vacilaciones de la Secretaria de Seguridad Interna de los Estados Unidos, cuando comenzó su mandato, se resistió a reprimir a los indocumentados pero, más tarde, aprobó una serie de medidas para poner freno al ingreso de los mismos, aduciendo que se pone énfasis en deportar a los inmigrantes que han cometido delitos y son considerados peligrosos.

El pasado noviembre 2009 en una conferencia en Centro para el Progreso Estadounidense en Washington, (whitehouse.gov/blog), Janet Napolitano describió el problema de la siguiente manera: “Un flujo continuo de trabajadores indocumentados que cruzan nuestras fronteras ilegalmente en busca de trabajo y una vida mejor. Un mercado que los acoge con empleadores dispuestos a trasgredir la ley para contratar mano de obra barata. Y como resultado, unas 12 millones de personas que están aquí ilegalmente, viviendo en la clandestinidad, una fuente de dolor y conflicto”.

No olvidemos que la problemática se extiende, en algunos casos más, en otros menos, a la vivienda, a la educación, al acceso a los sistemas de salud, ¿no son todos estos, Derechos Humanos?

En la actualidad, el senado de los Estados Unidos está ocupado trabajando en la ley de reforma del sistema de salud, que también ha generado polémicas acerca de hasta dónde los inmigrantes legalizados, o en proceso de serlo, o sus hijos, nacidos en territorio estadounidense, deben ser contemplados o no en la nueva ley.

El Presidente Obama prometió tener en su primer año de gestión una ley de inmigración aprobada, esto no pudo ser posible, el pasado 20 de enero se cumplió un año desde que asumiera la presidencia del país la presente administración, y aún no hay ley.

La comunidad de inmigrantes, en general, está molesta, ya que son parte importante en el funcionamiento económico del país y han logrado acoplarse a su cultura, pero también, han hecho importantes aportes en el arte, la ciencia, arquitectura, deporte y otra cantidad de disciplinas.

Los inmigrantes latinos están particularmente decepcionados, tras el apoyo demostrado por la comunidad latina a Obama en las urnas, según un estudio realizado por America's Voice, (americasvoice.com.org), un 75 % de los inmigrantes latinos habilitados para votar apoyaron a Obama y desde luego que esperaban más de él.

Sí bien el Presidente ha reconocido públicamente que el proyecto se demoró y que es necesario lograr uno que sea sólido para que sea aprobado, también ha dicho que, con trabajo duro se puede lograr la redacción y aprobación de una buena ley de inmigración, aunque señaló que no será una tarea fácil.

El domingo 21 de Marzo, docenas de organizaciones convocan a, lo que han llamado, Marcha por America: En esta oportunidad se espera que varios miles de persona, desde muchísimos puntos de todo el país, marchen hacia la ciudad de Washington DC, sede del gobierno de los Estados Unidos.

Esta marcha convoca a los inmigrantes, pero también a todo el pueblo americano a marchar para expresar su insatisfacción y reafirmar la necesidad nacional de una ley de inmigración que una a los habitantes de los Estados Unidos de América.

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