Los videojuegos pueden perfeccionar estas habilidades
Competición de Esports

“La práctica hace al maestro” es una frase de uso popular que se puede asociar casi con cualquier actividad. Quiere decir que quienes dediquen mucho tiempo a una misma actividad, eventualmente, se convertirán en expertos en la materia y desarrollarán habilidades relacionadas con esas tareas.

En el caso de los videojuegos, aunque la mayoría ha sido diseñados para entretener, pueden ayudar a desarrollar habilidades sociales y cognitivas que coadyuvan al individuo en otras facetas de la vida como el estudio, el trabajo y las relaciones interpersonales.

1 Aprender nuevos idiomas

Existen juegos en línea con mucha antigüedad y prestigio que, aunque se han popularizado en todo el mundo, solo funcionan en uno o dos idiomas. Algunos casos particulares son Tibia y League of Legends; su interfaz e interacciones directas con los NPC (non-player character) se realizan completamente en inglés, lo que obliga a los jugadores a utilizar los términos en el idioma adecuado.

Por necesidad se incentiva el aprendizaje de otros idiomas y esto supone una mejora en la vida cotidiana del sujeto que podrá aprovechar en actividades académicas o personales.

2 Habilidades sociales

La mayoría de títulos o juegos de rol en línea requieren que el jugador se especialice en determinada tarea y que a su vez se asocie con otros jugadores para poder lograr los objetivos del juego. Para que estas asociaciones se lleven a cabo se deben desarrollar habilidades sociales como la empatía, la conversación fluida, pedir ayuda, participar, convencer a otros y saber emitir una opinión con respecto a un tema específico.

Con el dominio básico o avanzado de dichas habilidades en una etapa temprana, el sujeto tendrá relaciones personales más efectivas y placenteras. A diferencia de quienes piensan que un jugador frecuente o (gamer) es una persona retraída, puede que con el juego pueda ejercitar las habilidades sociales que no le fueran sencillas en la vida cotidiana.

3 Estrategia

La estrategia no se asocia únicamente con prácticas militares; los negocios e incluso la planificación financiera familiar, requieren de una estrategia bien pensada para llevarse a cabo. Esta habilidad es necesaria para alcanzar los objetivos de la mayoría de juegos, sobre todo cuando se juega con equipos.

Títulos como Call of Duty, Civilization VI, Total War Rome II y Age of Empires son ideales para el desarrollo de esta habilidad.

4 Liderazgo y colaboración

Todo grupo requiere de un líder para engranar los pensamientos y las habilidades generales en pro de un mismo fin. Este líder siempre es un jugador, puede ser el más experimentado o el más habilidoso para conversar, entender y transmitir ideas.

Este liderazgo logra trascender las pantallas de juego y hacer que el individuo se sienta confiado en sus conocimientos y habilidades. Los juegos pueden ser la primera plataforma para experimentar los logros obtenidos gracias a su destreza, pero seguramente podrá aprovecharlo también en otros escenarios, ya sean laborales o personales.

5 Desarrollan interés en la historia

¿Puede un juego de video hacer a una persona más inteligente? Quizás no pueda aumentar el coeficiente intelectual, pero si puede incentivar al consumo de mayor información útil, como es el caso de datos históricos y geográficos de importancia.

Una gran cantidad de juegos como God of War, Age of Mithology, Crusaders Kings, Assassins Creed, entre otros, están basados en épocas o hechos históricos que son trascendentales para el desarrollo de la trama. Los jugadores se ven obligados a prestar atención a todos los datos revelados durante el juego para poder alcanzar los objetivos y ganar.

Con el uso recurrente de estos juegos, esos datos quedarán fijados en la memoria y pueden incentivar al jugador a investigar fuera del contexto del juego para aprender más sobre el tema.