Libros

Los que tenemos más de 30 no podemos olvidar la vida antes de la globalización, antes que la llegada de Internet irrumpiera en nuestras vidas dotándolas de dinamismo, actualidad, cercanía con el resto de países y culturas, y abriendo los caminos para la sabiduría y la información. Los que tenemos más de 30, podemos recordar las tardes de verano en las que lo único que se escuchaba era el sonido de la música de alguna emisora suave, el murmullo de la noche y las voces de nuestras imaginación balanceándose al compás de las historias de las que nos imbuíamos con el libro de turno.

Los que tenemos más de 30 y, los que por fortuna llevan en su composición genética el amor por la lectura, sabemos que los libros en papel, son sin ninguna duda, una de los placeres más maravillosos de la vida. Libros con olor a imprenta y papel que, nos dieron un amplio nivel de vocabulario, el conocimiento permanente y la posibilidad de abstraernos cuando el mundo que nos rodeaba, resultaba demasiado hostil o, simplemente poco amigable.

Irrumpe Internet con su abanico de posibilidades y conocimiento al igual que irrumpió la fotografía digital, cambiando hábitos con los que conviene reencontrarnos, únicamente para no perder el contacto con la vida, la vida tangible, además de la virtual.

El complemento y no la exclusión

La fotografía digital llega y llena nuestros ordenadores de fotos en grandes volúmenes haciendo que perdamos la maravilla de tener 12 fotos reveladas que se añejaban de tanto verlas en familia, lo mismo ocurre con los libros en papel, a los que destinamos esta primera parte de nuestra reflexión.

Particularmente, los libros en papel transmiten per se, muchos de los preceptos que este nuevo ciclo, económico, social y… vital en el que se encuentra el planeta, necesita recuperar.

Resulta sorprendente conocer cuál fue el libro más vendido de 2009. Si bien existen varios libros que son todo un éxito en función del país y de las características propias de las sociedades, sin embargo, existe uno que se ha convertido en el libro más vendido del mundo. Galardón que merece la pena destacar debido al mérito que ello conlleva.

Su título New Moon, de Stephanie Meyer. Tal y como en 2007 lo fue Harry Potter de J.K Rowling, New Moon se ha convertido en líder de ventas en Estados unidos, España, Argentina, Alemania, Chile, Reino unido, Colombia, Portugal, Francia y México, por lo que podría decirse que su éxito es indiscutible.

Sorprendentemente, New Moon que es la continuación de Crepúsculo, está destinado- inicialmente- a un público juvenil, sin embargo su éxito radica en llegar por igual a todo tipo de público..

Y resulta mucho más sorprendente aún -analizando el complemento, la apertura y el retorno hacia el equilibrio- si analizamos el ranking de los diez libros online más descargados en 2009, donde se pone de manifiesto una inversión de roles con respecto a la literatura en papel al comprobar cómo la literatura clásica más propia de un público de más edad, alcanza grandes niveles de éxito y descarga a través de la red, poniendo de manifiesto que Internet, no sólo llegó para quedarse, sino que cada vez más, todo tipo de público se apasiona por las virtudes que este mundo virtual pone a nuestro alcance.

Así, en primer lugar nos encontramos con el Kamasutra con más de 16.000 descargas y seguido de cerca por Edipo Rey de Sófocles, con la nada despreciable cantidad de 10.120 descargas y le sigue el Arte de la Guerra y Orgullo y Prejuicio con cerca de 7.000 descargas.

Un poco más abajo, pero superando las 3.000 descargas, nos encontramos a Nietzsche, Truman y Bronte con Así habló Zaratustra, A Sangre Fría,y Cumbres Borrascosas, para continuar con la Biblia con 2.500 descargas y, cerrando el ranking de los diez libros online más descargados, nos encontramos con Darwin… evolución, especies y cambios, muy propio del momento actual.

Títulos incombustibles que forman parte del subconsciente colectivo de todos y que, ni tan siquiera Internet con su inagotable, dinámica y volátil fuente de información, ha conseguido relegar.

Sin votos aún