En el mundo de los negocios, son solo unos pocos los que han logrado ser multimillonarios por sí mismos, es decir, sin la ayuda de una magnífica herencia familiar. Cuando una persona observa esa situación desde afuera, sin duda que piensa que el otro tiene mucha suerte. Claro que el azar hace de las suyas sobre la vida de la gente, sin embargo, hay estrategias que realmente funcionan, mientras se practiquen hasta el fin del camino, con esmero, determinación y sin excusas.

Howard Schultz es el CEO de Starbucks, considerada una de las personas más ricas de Estados Unidos. En una entrevista con el medio Men Health, Schultz confiesa algunos tips para hacerse millonario. Descubre sus consejos a continuación:

Reglas para ser multimillonario

1. Ver lo que no existe

Schultz vivió una infancia pobre pero digna de clase media-baja, y entró en el negocio. En 1982 se unió a una empresa pequeña que vendía una bebida que a la gente le gustaba, lo hacía bien, pero faltaba algo. Schultz viajó a Milán y descubrió que las personas que se sientan en pequeños cafés se sumergen en algo así como "experiencias de café". Así, el CEO de Starbucks tomó conciencia de que el café es un ritual diario para las personas, por lo que sintió que era fundamental incorporar el sentido de ofrecer una experiencia en el sitio donde se sirve café y propiciar la comodidad y el contacto humano.

2. Cumplir con un plan

Cuando Schultz volvió de su viaje, intentó disuadir a los dueños de Starbucks de su nueva idea, como no lo logró, fundó una nueva compañía que llamó Il Giornale donde se proponía ofrecer calidad, rendimiento y valor a cambio del respeto y la lealtad de los clientes.

En 1987, Schultz compró Starbucks y adoptó el nombre para toda su cadena de Il Giornale. De hecho, Starbucks, actualmente, conserva los ideales de su cadena anterior. Es decir, su plan, su proyecto se mantuvo inalterable a lo largo del tiempo y dio sus frutos.

3. Encontrar el enfoque

Schultz se centró desde siempre en la idea de crear una experiencia distinta, hacer sentir cómodo al cliente y generar una sensación de comunidad. Eso es lo que el CEO observa a su alrededor cuando analiza uno de los locales.

Schultz dejó su puesto de CEO de Starbucks en el año 2000 para convertirse en presidente, y contrató a las personas adecuadas para que sigan con su trabajo. A Starbucks no le fue bien durante la ausencia de Schultz. Regresó en 2008 e inició una revolución para volver a disfrutar del éxito.
De este modo, Schultz eliminó muchos de los cambios que se habían incorporado en su ausencia a fin de mantener su visión y no salirse del objetivo de negocio.
Incluso se dio cuenta de que se habían abierto muchas tiendas y lamentablemente estaban siendo mal administradas. De este modo, cerró una gran cantidad de ellas.

Fue difícil todo lo que tuvo que hacer, pero logró su objetivo: todo volvió a ser acerca de la experiencia del café.

4. Ser la marca

Como muchos de otros grandes negociantes de la actualidad, tales como Bill Gates o Mark Zuckerberg, Schultz es lo que hace, piensa y cree en su negocio como en sí mismo, es su pasión, su vida. Creyendo en una idea y trabajando duro por ella, logró alcanzarla, y hacerla realidad. Hoy la ayuda a evolucionar, con el mismo esmero que lo empujó desde el primer día.

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