George Lopez

¿Quién iba imaginar que aquel pequeño hijo de inmigrantes mexicanos, que fuera bautizado con el nombre de George, lejos de la tierra de sus padres y en un contexto especialmente hostil, tenía alguna oportunidad de ser un grande?

Por su particular tragedia personal, el futuro de George López parecía iba a ser el mismo triste destierro, mal llamado voluntario, de miles de latinos o hijos de inmigrantes mexicanos que resumen todas sus esperanzas en poder conseguir un trabajo digno para “ir viviendo”.

Pero se centraron en el ciertas condiciones ab ovo, ciertas experiencias y “reactivos sociales” que dieron como resultado una personalidad excepcional que llega cada vez más lejos y más “adentro” del corazón de la gente latina.

Pantallazo biográfico de George López

La vida misma del comediante está implicada en su obra, Why You Crying, y en la constante producción de su monólogo donde recrea su experiencia personal, así como las miles de situaciones absurdas y graciosas que acontecen en las inmediaciones de la “intersección cultural” y la discriminación racial.

El padre de George López, que trabajaba fuera de su tierra de origen, se desentendió de él cuando apenas tenía un par de meses de vida. La madre, con problemas de estabilidad emocional, lo dejó solo a los 10 años, donde se convirtió en un ser sufriente, entre discordias y el desamor de sus abuelos. Así creció en el Valle de San Fernando, California.

George López, no sólo ha superado las barreras discriminatorias sino que ha encontrado la forma de revertir la situación y puesto en ridículo esta cuestión de las diferencias haciendo reír inconteniblemente a sus espectadores. Este presente, pese a contrastar con su triste infancia, se nutre de esas mismas vivencia mortificantes.

Esa es precisamente la difícil combinación de factores que lo convierte en un orgullo latino

Sus modelos y referentes fueron Freddie Prinze Sr y Richard Pryor, que lo orientaron hacia sus objetivos por los que luchó a brazo partido.

El comediante se echa al mar del revoltoso mundo que lo atraía y así es como por veinte años persiguió el pulido de una ciencia sin maestros contemporáneos, sin instituciones que lo enseñaran, se puede decir que su aprendizaje personal lo hizo a partir de su propia vivencia, desde “sí mismo”.

Ciertamente que las dificultades para él, fueron las mismas presiones sociales discriminadoras del entorno que han asfixiado a millones de inmigrantes venidos a EE.UU. de la parte sur del continente durante las últimas décadas.

En este sentido, la fuerza de voluntad, el ingenio, buena parte de “suerte” y otros muchos factores coincidentes por herencia o circunstancia, determinararon el resultado de un proceso escrupulosamente selectivo donde eventualmente se permeabilizaron las clases sociales empujando a estos “fenómenos individuales” hacia esferas de éxitos sin límite.

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Hoy, con 43 años, la personalidad de López se multiplica por diversos programas televisivos, la web y el cine, haciendo reír, satirizando el desprecio de algunos racistas norteamericanos por los latinos, especialmente por los mexicanos.

Ríe entonces “para no llorar”, pero es un humor compulsivo, que se acerca al humor negro, con suspicacia, con el sarcasmo del que sabe hacer crítica de la parodia. George López es un ser querido entre el mundo latino y especialmente entendido por los que han padecido el flagelo de las “acomodaciones” sociales.

El trabajo artístico y social

Con su regreso al programa de “Lopez Tonight” del canal TBS, muchos están complacidos ya que consideran que el humorista, homenajeado en varias ocasiones, representa un hito en la escalada latina dentro de los Estados Unidos.

George se percibe satisfecho porque ha marcado presencia en EE.UU. como un comediante que representa a los inmigrantes, apareciendo en más de 90 presentaciones dentro del género comedia y humor y unas 200 presentaciones y co-presentaciones, contando entrevistas y otras apariciones ante el público.

Su especialidad es, sin duda, el monólogo cómico, con él se acerca de manera magistral a un hondo y colectivo sentimiento de la población latina, el sentimiento del inmigrante y de su prole; pero ha trabajado también como comentarista deportivo, actor cómico y animador de prestigiosos eventos musicales.

Por ello George ha recibido innumerables distinciones por su desenvoltura escénica, su guión, su interpretación como un unipersonal polifacético con rápido alcance al espíritu de la gente, ya que se ha compenetrado con mexicanos, inmigrantes de otras nacionalidades y muchos norteamericanos suponiendo una excusa para la unión tan esperada. Y con la misma energía, ha desembolsado grandes sumas ayudando a la gente azotada por la desgracia, haciendo presentaciones con fines humanitarios y centrando la atención en sectores desafortunados.

En este orden de cosas, su solidaridad ha sido reconocida mediante el premio Manny Mota Foundation Community Spirit. Así también le otorgaron el cargo de Alcalde honorario de Los Ángeles por sus esfuerzos a favor de los pueblos centroamericanos diezmados por los terremotos en el 2004 y ha fundado varios centros de auxilio social.

La personalidad de George López se ve reflejada en sus actos caritativos en los que ha recibido, en paralelo, reconocimientos por parte de varias organizaciones humanitarias. Asimismo, la crítica ha dado muy buena opinión mientras que, su sobrecargada agenda de compromisos que lo llevan a desplazarse de una costa a otra se aprieta cada vez más.

La dialéctica cultural

Tal vez porque todo talento sube como un tsunami, en cualquier terreno, en cualquier régimen, conquista por ello un destino mucho más alto que las circunstancias que lo rodean, obtiene el beneplácito porque sabe llevar a la práctica una capacidad nada común.

Es que la risa “hemorrágica” que acompaña a sus presentaciones es un fenómeno cultural, una realidad de este “ecosistema social específico” como el spanglish y otras “intersecciones” de culturas en contacto.

El fenómeno George López es un campo muy indicado de trabajo para antropólogos, sociólogos y psicólogos que podrán, a partir de las reacciones del público ante la ciencia y arte de este grande, encontrar generalidades, principios y tendencias manifiestas en la confluencia de poblaciones disímiles, con otro idioma, otras raíces y otro nivel de vida.

Poco podrá apreciarse y disfrutarse el humor de George López si no se tiene un conocimiento experimental de esta fusión cultural comprometida por fortalezas y flaquezas en su estructura típica y única, la estructura de la inserción latina en los EE.UU. Esto se debe a los innumerables puntos de inflexión en que estas culturas se tocan, se deforman, se entrelazan prestándose para el sentido del humor en toda su extensión.

La presencia latina en el mundo

Existe una demanda especial de programas ágiles, de impacto, que en ocasiones exploran el reality show, la teoría del espontáneo, de la tv en vivo y toda suerte de experimento que llame la atención de la gente. La impronta humorística hace eco en la mentalidad de los pueblos porque la ironía de lo evidente, de la absurda excusa del azar social como forma de represión, se presta para la pulla y la socarronería.

De esta forma es como el programa de George López se encuentra entre las cinco principales comedias protagonizando lugares y espacios importantes en la televisión con aumento de audiencia y crecimiento permanente.

Su regreso al mundo del humor lo compromete a salir al aire en este año 2010. Su “impiedad piadosa”, en tanto su ácido ingenio se ocupa de destapar las injusticias camufladas tras la interacción de los pueblos, la discriminación de los inmigrantes y la repercusión, a veces inspiradora, de la presión del sistema sobre el ciudadano de bajos recursos.

George López tiene este carácter y está decidido a seguir trabajando, esforzándose para continuar su ascenso, porque de esa forma es, según expresa el comediante, cómo los mexicanos pueden cambiar de vida. Su programa se reproduce en el horario nocturno ocupando espacios privilegiados de la TV y haciendo monólogos en HBO. También ha rodado para el cine donde ya ha filmado películas como “Bread and Roses” y “Real Women Have Curves” en los años 200 y 2002.

La populosa audiencia que lo admira es precisamente la clase más golpeada que se siente identificada con el actor. De esta manera se observa la empatía del pueblo con el pueblo, la gracia que causa su humor comprometido lo ha convertido en el meollo del documental de la PBS Brown is the New Green: George López an the Americam Dream que observa la consolidación de la idiosincrasia latina.

Todo un ídolo para los latinos, George López, ha conquistado un lugar respetable en la audiencia de los Estados Unidos y eso enaltece el sentido del "ser latino"

Se trata entonces de identificar un proceso de "latinización" que cuanto más se lo entorpezca más poderoso será porque se “alimenta” de la dificultad que ya a esta altura “acompaña bien” a la transformación. La repercusión inmediata es la percepción de la gente misma de este movimiento sociocultural que arrastra parte del poder político y de producción fuera de su eje acostumbrado.

El fenómeno latino asoma como una nueva fuerza que tiene que concretarse, sin duda, desde la coordinación de los pueblos que viven en los territorios, desde el fundamento de su cultura compleja y única, dilucidando hábilmente la necesidad mundial de un nuevo poder popular más representativo.

El humor es un canal muy receptivo, muy querido por los pueblos de todo el mundo y en esa órbita, que no es jamás, aunque quisiera, ajena a la dignificación del hombre frente al hombre, George López, no sólo nos hace morir de risa sino también nos da la esperanza de vivir en un mundo mejor.

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