Fantasías sexuales
Foto cortesía de heyjoewhereyougoinwiththatguninyourhand - Flickr.com

Lo prohibido suele generar fantasías y deseos, que a veces se ocultan y otras veces se hacen realidad. Una fantasía muy común es la de un hombre con una mujer casada, descubramos por qué.

Más allá de las prácticas sexuales que se llevan a cabo en la vida, tanto hombres como mujeres mantienen la imaginación encendida y conviven con miles de fantasías que a veces se cumplen y otras veces no.
¿Por qué la fantasía con una mujer casada? Tal vez porque no se sabe como es su vida sexual, lo cual genera una gran curiosidad o especie de morbo, o porque muchas veces se escuchan relatos de maridos, que hablan más de la cuenta y dejan correr la imaginación del resto. La cuestión es que la mujer casada, por su carácter de prohibida e inaccesible, suele generar múltiples fantasías en los hombres.

Según afirma la psicología, fantasear con personas que no son la propia pareja es muy común, sin embargo, cuando tales fantasías bordean la obsesión, se pueden volver algo peligrosas e incluso dañinas.

Cuando las fantasías se hacen realidad

Muchas de las fantasías que tienen los hombres con mujeres casadas llegan a ser realidad, y está de más aclarar que se trata de adulterio, y si no se piensa muy bien antes de tomar tal decisión, el daño a terceros puede costar el matrimonio de cualquiera de los participantes.

Hacer lo prohibido puede ser excitante y provocador, detenerse antes de realizar determinado acto puede ser posible, pero más difícil suele ser quitarse las fantasías de la mente. Fantasear con una mujer ajena puede llegar a ser un ejercicio mental muy reconfortante y divertido, pero hay que intentar mantener muy claros los límites que dividen la fantasía de la realidad.

Ellas también fantasean

Las fantasías no tienen exclusividad de género, algunos dicen que las mujeres fantasean más con hombres casados que con hombres solteros, seguramente porque aquel objeto difícil de conseguir resulta tanto más atractivo que algo fácil y alcanzable.

Cuando la fantasía es mutua

Hay muchos casos de personas casadas que se conocen y se gustan, incluso el deseo puede ser evidente en ambas partes, sin embargo, dependerá de cada una de las personas, que el sentimiento o fantasía sea algo platónico o que pase a otro nivel, que traerá aparejadas consecuencias con las que habrá que lidiar.

Fascinación por lo prohibido

La fascinación por lo prohibido es, sin duda, el motor de todas las fantasías. Tal vez por ese motivo es muy recurrente tener fantasías con una mujer casada, porque se trata de la mujer prohibida, la de otro, aquella imposible de tener. Siempre se desea aquello más difícil de conseguir, porque el logro tiene sabor a esfuerzo y a lucha.

Todas las personas son libres de actuar como gusten, sólo deben tener en cuenta a quienes involucran o hacen daño con sus actos, para enfrentar las consecuencias de sus acciones con honestidad y valentía.

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