Transexual

Es difícil acceder a datos oficiales sobre los porcentajes de población transgénero en el mundo. Pese a que han existido importantes avances en el reconocimiento de sus derechos, aún falta mucho camino por recorrer y el contabilizar la cantidad, es uno de los pasos para conocer más a fondo esta realidad y actuar en consecuencia desde las políticas sociales y sanitarias públicas.

En los Estados Unidos, según un estudio publicado en la revista “Annals of Internal Medicine”, se estima que alrededor de 1.4 millones de personas se consideran transgénero. En el Reino Unido, de acuerdo a cifras del ministerio inglés de salud, en el período comprendido entre 2010 y 2015, los casos de niños transgénero ascendieron un 1000%. En Uruguay, según el primer censo trans realizado en el país en los últimos años, son 933 personas trans. Y de acuerdo a una revisión sistemática sobre la prevalencia de la transexualidad en el mundo, realizada por investigadores del Reino Unido, Bélgica y España, la cifra es de 4355, 1773 de los cuales son de Alemania.

Las personas transgénero sufren a lo largo de su vida una gran cantidad de conflictos. El interno de identidad cuando se descubren diferentes, tienen que afrontar la falta de comprensión de su familia, entorno, la discriminación social, la violencia. En este marco, es que la terapia hormonal puede servir para ofrecerles un cierto bienestar psicológico asociado a cómo se ven para ellos mismos y para el afuera. Sin embargo, esto tiene costos para salud física.

La población transgénero, precisamente al ser víctimas de la discriminación y la exclusión social ve muchas veces acotado el mercado laboral, teniendo que recurrir a realizar trabajos mal pagos o riesgosos como la prostitución. Ello conlleva a que vivan en la pobreza, y el acceso a los servicios de salud sea restringido, con las consecuencias negativas que implica. Es así que muchas veces en el afán de lograr esos cambios físicos tan ansiados que los lleve a una congruencia entre su sexo y su género auto percibido, recurren a hormonas sin el adecuado asesoramiento médico.

Los riesgos de la terapia hormonal

Michael Goodman, profesor de epidemiología de la Escuela Rollins de Salud Pública de Emory University, Atlanta, realizó el análisis más significativo al respecto de los probables riesgos cardiovasculares de la terapia hormonal en población transgénero. Las personas trans en la búsqueda de hacer coincidir su sexo con el género que los identifica (congruencia de género), se someten a tratamientos hormonales de feminización o de masculinización según el caso, que pueden poner en peligro su salud.

La investigación que se publica en la edición online de “Annals of Internal Medicine” del 9 de julio de 2018, analizó la salud cardiovascular de 2.842 mujeres y 2.118 hombres trans de California y Georgia, que fueron sometidos a terapias con hormonas durante 4 años.

Los hallazgos obtenidos, sugieren que el riesgo de desarrollar tromboembolia venosa se eleva al doble en los individuos que se someten a tratamientos hormonales para pasar del sexo masculino al femenino, si se compara con heterosexuales.

También se observó que el riesgo de accidente cerebrovascular producto de la terapia hormonal de feminización en el grupo estudiado, era 9,9 veces más alto en comparación con los hombres hetero y 4,1 con las mujeres hetero.

Michael Goodman, autor principal del estudio señaló:

Hay que comparar estos riesgos con los beneficios importantes del tratamiento.

Esperamos que la gente comprenda que no queremos atemorizar. Sólo estamos diciendo que hay algunas preguntas que hay que responder para guiar la terapia. Los riesgos tienen beneficios y los beneficios, riesgos. Se necesita un profesional atento y un paciente informado para tomar una decisión informada.

Otros riesgos del tratamiento hormonal

Efectos secundarios del tratamiento hormonal de feminización con estrógeno

Si bien los efectos secundarios son leves es importante que el individuo los conozca antes de someterse a una terapia hormonal. Los principales efectos secundarios son:

  • Alteraciones en el humor: aumento de la sensibilidad.
  • Dolores de cabeza: las migrañas y dolores de cabeza son más frecuentes en personas que ya las padecen.
  • Náuseas y vómitos: en algunos casos pueden aparecer estos síntomas y con ajustar las dosis de estrógeno desaparecen.

Efectos secundarios del tratamiento hormonales de masculinización con estrógenos

Los riesgos principales de la terapia con estrógenos afectan la salud cardíaca:

  • Aumento del colesterol malo (LDL).
  • Aumento de glóbulos rojos con mayor riesgo de ataque cardiaco o cerebral.
  • Mayor cantidad de grasa que rodea el corazón y otros órganos con el consecuente riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2.
  • Enfermedad cardiaca: el riesgo será mayor en personas con antecedentes familiares, fumadores y obesos.
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