Adiccion

Amistades peligrosas, secretos inconfesables, personalidades ficticias, suplantaciones de identidades, partidas de póquer, ruletas millonarias, los caprichos más lujosos y exclusivos, todo esto está hoy al alcance de un simple cliqueo de un ratón.

Las nuevas drogas duras están hoy también en otros lugares. Internet “engancha”, está llena de claroscuros. Las adicciones ya no se vinculan únicamente con el consumo de sustancias psicoactivas, la utilización desmedida de las nuevas tecnologías, junto a sus grandes beneficios, produce ya adicciones en datos cuantificados.

¿Qué es un adicto a Internet? Es una persona que, como término medio, pasa conectado a la Red más de seis horas diarias durante tres meses. No es sólo el chateo, los vídeo juegos o la navegación compulsiva, los ciberadictos han de luchar contra otras tentaciones añadidas: El juego on-line, las páginas pornográficas o el consumismo sin control con tarjetas de crédito en la red.

Algunos estudios señalan ya los estragos sociales que esta desaforada manía infringe a los más vulnerables. Los ciberludópatas son hoy un hecho y ya existen terapias para combatir esta adicción, las compras compulsivas desde el ordenador de casa o del trabajo, el consumismo ahora doméstico trasladado de las tiendas al ordenador portátil prosigue vaciando cuentas bancarias y los teléfonos móviles son un apéndice más del cuerpo al que muchos no pueden ni quieren renunciar.

Relaciones virtuales

Hoy muchas personas pasan su ocio o enmascaran sus vacíos emocionales o sociales con la inmersión pasional en los chateos, entablan “amistades” y comienzan flirteos online, los más tímidos tienen relaciones virtuales en las que interactúan sin dar la cara, llevan el móvil 3G pegado con pegamento al auricular de su oreja, escriben y escriben e-mails, juegan días enteros a videojuegos online, sobre todo los llamados juegos de rol, o cuelgan sin pudor sus intimidades más personales en las redes sociales.

También esta adicción a Internet pasa factura en las aulas: muchos niños se duermen en clase después de pasar la noche en vela enganchados al teclado de su ordenador.

Dependencia y depresión

En Gran Bretaña, la Universidad de Leeds, acaba de dar a conocer un estudio sobre la adicción a Internet que publica la revista Psycopathology, en el que se vincula esta adicción con la depresión.

En un campo de 1.319 personas entre los 16 y los 51 años, un 1,2 por ciento del total fue clasificado como “ciberdependientes”; de entre ellos eran los jóvenes (con una media de 21 años) los más afectados por la dependencia frente a los de más edad. La investigación concluye que se trata de individuos que reemplazan la interacción social con la navegación compulsiva por chats o video chats, correo electrónico, redes sociales o juegos online, sujetos que no tienen control sobre sus propias vidas porque todo su tiempo lo invierten conectados a Internet con el ordenador o el móvil.

Tras la adición a Internet, llega el “desenganche”, el síndrome de abstinencia y la depresión, la ansiedad o la fatiga como trastornos secundarios.

Ciberadictos

Otro estudio de la Universidad de Santiago de Compostela, en España, sobre menores y nuevas tecnologías en las áreas urbanas cifra en un 12 por ciento el riesgo de éstos a caer en la ciberadicción y vincula el consumismo con el uso abusivo de las nuevas tecnologías.

Los gastos de los hogares hoy en teléfonos móviles, conexiones a Internet, ordenadores, consolas, televisiones de plasma, videojuegos,… reemplazan a las compras en libros, cine o música. Las nuevas tecnologías han creado “una transformación social del nivel de la revolución industrial”, según señala la investigación sobre Psicología Clínica de la universidad compostelana.

En China, por ejemplo, uno de cada siete internautas es hoy adicto a la red, el doble de la media del año 2005, según un estudio de la Asociación de la Juventud China para el desarrollo de la Red (CYAND). En el gigante asiático hay 384 millones de usuarios de internet y un crecimiento anual del 30 por 100. Un 15,6 por ciento de los jóvenes entre 18 y 23 años se considera adicto, aunque en la investigación se han encontrado ya conductas de dependencia en niños de 6 a 12 años.

Navegación controlada

La voz de alarma está dada. Hoy el 80 por ciento de los adolescentes entre 14 y 21 años utilizan Internet para chatear o jugar. Los casos de ciberludopatías aumentan en una gran progresión. Conocer los límites y consecuencias de una navegación no controlada, ubicar el ordenador en el salón de los hogares, promover charlas o el control paterno de las redes se hacen imprescindibles.

La efímera ilusión de un mundo feliz, como el de Huxley, puede calar muy hondo y nublar la percepción de la realidad para acomodarla a un mundo artificial y superficialmente engañoso.

Su voto: Ninguno Average: 5 (2 votes)