Smart TV

Si bien antes, cuando se iba a comprar un televisor, uno clásicamente se fijaba en las pulgadas, contornos y por último la marca, llegaron los famosos plasmas y LCDs, acto seguido los LED y también la tecnología 3D, con lo cual el panorama a la hora de elegir un buen televisor cambió totalmente al punto de volver a complicarse cuando leemos “Smart TV” y nos preguntamos ¿Qué significa eso?

Los Smart TV son televisores como los que hemos conocido toda la vida, pero que cuentan con la particularidad de estar completamente conectados a Internet, es decir, podemos ver contenido directamente desde la web y aprovechar la ventaja de varios “widgets” preparados específicamente para estos dispositivos.

Afortunadamente el universo de los Smart TV no se agota en la reproducción de contenido online, sino también permite revisar las redes sociales, aprovechar las ventajas de los buscadores y hasta el presumir de control gestual y por voz en determinados casos.

El problema que se presenta para los consumidores a la hora de comprar un Smart TV o convertir el suyo en uno mediante otro dispositivo externo, está en que las mejoras que comienzan a introducirse desde el 2011 no son compatibles muchas veces ni tampoco idénticas en entre un modelo y otro.

Para muchas personas, que no quieren cambiar su televisor, es conveniente la idea de comprar un reproductor Blu-Ray con conectividad HDMI y convertir de inmediato su TV en un Smart TV. Otra forma de hacerlo es comprando dispositivos destinados al efecto, los cuales no cumplen otra misión más que conectar el TV a Internet con alta definición (similar a los “streamer”) para ver fotografías, escuchar música vía WiFi, ver contenidos en la red, entre otras cosas.

Finalmente, y en último lugar, nos encontramos con los clásicos equipos streamer, entre los que destaca el Apple TV, iZapper, Blusens Web TV, LG Smarty y el ASUS O!Play Mini Plus por mencionar algunos.

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