El inconsciente colectivo femenino tiene claro que los controles ginecológicos anuales, si es que todo va bien y no se tienen síntomas extraños, deben llevarse a cabo de manera religiosa, casi como si de un ritual de salud se tratara. En el caso de los hombres, es más complejo. La idea de visitar al especialista para controlar la salud de sus genitales no está demasiado instaurada, pero debe realizarse del mismo modo que lo hacen las mujeres....continuar