Hace algunos meses publicamos un artículo de “Lo que no debemos hacer cuando tenemos un smartphone y estamos acompañados”, en donde explicamos punto por punto los modales que deben tener al usar un smartphone. Hoy esta práctica (usar el smartphone cuando estamos acompañados) tiene un nombre, y es phubbing.

Phubbing es un término acrónimo de las palabras en inglés phone y snubbing (teléfono y desairar).

Campaña contra el Phubbing

Esta desagradable práctica que tiene muchos seguidores ya empezó a tener enemigos. El joven australiano Alex Haigh (22 años) ha empezado una campaña en las redes sociales denominada “Stop Phubbing” (Alto al phubbing). Ha empezado por Facebook y rápidamente llegó a los 10 mil seguidores.

“Es un problema mundial que se requiere ser discutido antes de que empeore” Alex Haigh

En la web de Haigh se promueve un divertido juego anti-phubbing, que consiste que un grupo de amigos que se encuentra en un restaurante colocan todos sus smartphones apilados uno sobre otro, pierde el que lo toma primero y de castigo paga la cuenta. También encontramos una carta modelo en contra de phubbing, para que la puedas enviar a un familiar o a un amigo.

Phubbing la mala manía de nuestros tiempos

Hoy casi todo el mundo cuenta con un smartphone o dispositivo que lleva consigo, con el cual puede además de hablar por teléfono, puede acceder a internet, a las redes sociales, jugar videojuegos, sacar fotografías y usar infinidad de aplicaciones; esto es fabuloso y los de nuestra generación debemos estar agradecidos a tanta tecnología en la palma de nuestra manos. Pero hasta dónde su uso se puede convertir en una mala manía y un acto de desaire a la o las personas que nos acompañan.

“Esto ha ganado amplia exposición. No esperábamos este nivel de interés. Es mucho mejor tener una conversación en el mundo real, que disfrutar de la fría compañía de un objeto inanimado” Alex Haigh.

La cosa es más simple de lo que parece, la palabra clave es “respeto”. Debemos dar prioridad al mundo real y a la persona que está con nosotros; aunque pueda costar un poco al principio sobre todo a aquellos que viven con los ojos en la pantalla de su dispositivo, pero debemos empezar a ser más respetuosos y más consecuente con los que nos rodean. Simplemente no al phubbing.

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