Depilacion masculina

Durante el último tiempo se ha visto cómo la mujer ha alcanzado posiciones de igualdad con el hombre, sin embargo, no se ha observado con la calma necesaria la forma en que el hombre ha reaccionado, pues también, al igual que la mujer, los hombres buscan perfeccionar su condición física de manera más recurrente, se preocupan de su apariencia y poco a poco adoptan hábitos que hace unos años atrás, sólo se podían ver en una mujer, como por ejemplo el depilarse y cuidarse de no exhibir ningún tipo de pelo en el cuerpo.

Para muchos, la idea se debate entre dos conceptos relativamente claros, “moda o comodidad”, no obstante ello se trata de algo que obedece a una cuestión de belleza corporal, algo de vanidad y también un deseo por equipararse a la simpleza y perfección con que las mujeres lucen sus cuerpos con unas prendas, a veces, bastante ligeras.

Si algunos piensan que la depilación masculina, en toda la extensión de la palabra, obedece a una moda, deberíamos asumir que en algún momento cesará, pero los móviles de los hombres que hasta la fecha se han logrado identificar como “amantes de la depilación”, son completamente distintos, “ahora ellos quieren lucir sus cuerpos musculados y perfectos, sin pelos”, inclusive accediendo a la depilación genital masculina, hábito que estaba consignado por mucho tiempo sólo a las mujeres.

Podríamos asociar de mejor forma el hábito de la depilación masculina, a una tendencia vanidosa por parte de los hombres, quienes en su mayoría además poseen un cuerpo relativamente atlético o musculado, pues no tiene otra intención más que la de exhibir de mejor forma su cuerpo, pues los pelos en el hombre, desde siempre fueron considerados como muestra de “virilidad”, pues la mujer no debería de tenerlos en tanta cantidad.

Las encuestas de distintas revistas femeninas son concluyentes, y el tema no se ha dejado esperar y ya ha sido exhibido a vista y paciencia de la audiencia, a saber en la película que protagoniza Mel Gibson (Lo que las mujeres quieren), donde intenta entender de mejor forma a las mujeres, y también en el título “Virgen a los 40”, donde quien hace de protagonista, intenta depilarse no sin antes pasar por la tortura de los métodos clásicos, como la cera.

Es por lo anterior que más allá de mostrarlo como algo jocoso y cotidiano en los hombres de la actualidad, los métodos que se han implementado para evitar el trauma de pasar por la cera depilatoria son muchos, por ello hoy se opta por el recorte, cremas depilatorias, bandas depilatorias y la depilación láser masculina.

En la actualidad los tratamientos depilatorios en varones han abierto francamente un nuevo mercado promisorio, pues los hombres de 40 años, y también los más jóvenes, se han preocupado de tal forma que han obligado a las empresas a desarrollar servicios que intenten cumplir con las expectativas de este nuevo cliente que desea quitarse los pelos del cuerpo de la forma más indolora posible.

Es así como los tratamientos, dependiendo de la cantidad de pelo y la extensión sobre la que se encuentren, pueden durar entre 30 minutos y 2 horas, con valores que oscilan entre los 80 y 300 dólares americanos ¿Aún se puede considerar una moda a la depilación masculina? Sinceramente no, pues todo obedecería a nuevos cánones de belleza, los que trascienden a la moda y acogen argumentos higiénicos inclusive… pero siempre con una idea vanidosa de por medio, lucir mejor.

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