Franco Zeffirelli

Para rastrear los orígenes de este destacado cineasta italiano, deberemos remontarnos a 1922, año del romance entre Adelaide Garosi, una diseñadora de moda y Ottorino Corsi, un comerciante de lanas y sedas, quienes trajeron al mundo a quien sería considerado uno de los directores de cine más influyentes de Italia.

Franco Zeffirelli nació el 12 de febrero de 1923 en Florencia, hijo ilegítimo de sus padres, pues cada uno de ellos estaba casado con diferentes personas.

La madre, al no poder utilizar su apellido, o el de Corsi para su hijo, decidió apellidarlo simplemente Zeffiretti, personaje de la ópera se Mozart, Idomeneo. Sin embargo, un error involuntario, llevó a que el niño sea registrado como Zeffirelli.

Adelaide Garosi falleció poco tiempo después, dejando al pequeño Franco huérfano a los seis años.

Estudiante en la Academia de Bellas Artes y en la Facultad de Arquitectura de su ciudad, Florencia, el joven Zeffirelli tuvo una adolescencia y juventud llena de problemas debido a la falta de familia.

Desde muy joven sintió especial atracción por el arte y se involucró en la lucha antifascista con partisanos; esta experiencia la pudo volcar en una de sus películas más emotivas como es “Un té con Mussolini” que retrata el contexto de la guerra en su natal Florencia.

En 1946, cuando contaba con 23 años de edad, se trasladó a Roma, ciudad donde debutó como actor de cine y teatro y conoció al hombre que cambiaría por completo su vida: Luchino Visconti, director de cine, teatro y ópera.

Visconti lo convocó para que fuera su asistente de dirección en las películas “La terra trema” (1947), “Bellissima” (1951) y “Senso” (1952). Con Visconti, Zeffirelli no tuvo solo una relación profesional y laboral, sino que también los unió un amor intenso, el cual se terminó a mediados de los años cincuenta cuando, luego de un robo en la casa de Visconti, Zeffirelli fue conducido a la comisaría junto con los empleados de la casa.

La relación amorosa que tuvo con Visconti fue vital y profunda porque marcó los afectos de Zeffirelli, así como su formación estética y su carrera.

Sin la influencia de Visconti, es muy poco probable que Zeffirelli haya alcanzado los más famosos escenarios, hasta convertirse en amigo cercano de grandes estrellas del jet set como María Callas, Richard Burton o Liz Taylor.

Sintió especial admiración por Callas, a quien, incluso, le dedicó un film en 2002, “Callas forever”, con Fanny Ardant como protagonista. Para Zeffirelli, hay un antes y después en la historia de la lírica gracias a la presencia de Callas.

Polémico

Es muy posible que Franco Zeffirelli haya sido más amado en el extranjero que en la propia Italia debido a su carácter polémico y su posición social, moral y sexual, era enemigo de la pornografía y vivió su homosexualidad en privado.

Zeffirelli consideraba que el homosexual no debía identificarse como alguien que se maquilla y contornea, sino como una persona con “virilidad creativa”. Su faceta política estaba identificada con la centro derecha, siendo gran amigo de Silvio Berlusconi, que lo llevó a ser senador por el partido Forza Italia durante dos legislaturas.

Fue un católico convencido, admirador del papa Francisco, a quien quiso dedicar el libro “Francesco”, sobre el santo de Asís, ilustrado con fotografías de la película “Hermano sol, hermana luna”, film al que le tenía un especial cariño.

El gran sentido estético que poseía Zeffirelli le llevó a realizar obras en las que la ambientación, el vestuario y la escenografía fueron los verdaderos protagonistas en cintas donde lo histórico tenía un rol preponderante.

Películas

#Deportes
AñoPelícula
1967La mujer indomable
1968Romeo y Julieta
1972Hermano Sol, hermana Luna
1977Jesús de Nazaret
1979El campeón
1981Amor eterno
1982La traviatta
1986Otelo
1988El joven Toscanini
1990Hamlet
1996Jane Eyre
1999Té con Mussolini
2002Callas forever