Democracia - La verdad no calla

El poder, sin embargo, no siempre tiene alma.
Más bien corrompe el alma o el alma se corrompe en él.
El dinero concentrado en pocas manos necesita de secretos que el alma de la vida no calla.

La fuerza de esos pocos contamina con silencio el aire.
Compra los miedos de la democracia, sus protestas, las aplaca.
El dinero inventa otros discursos y sigilosamente mata.

-¡Silencio! Dejad dormir al pueblo periodistas
¿Cómo se atreven a despertar las masas?
La ignorancia es buena saben ellos, para que las aguas se mantengan calmas.

¿Cuántos Cabezas en Argentina amordazados?
¿Cuántos Ribeiros en Brasil ya sin palabras?
Porque estando vivos tenían alma y una vocación de alerta, de denuncia y una triste sensación de estafa.

La afirmación genuina es vida.
La opinión formada es alma.
Se yerguen sobre la inexistencia de la nada.
Y cuando el clima es hostil y la voz rompe el miedo, es un gesto divino. Porque expresa su presencia y se substrae del silencio. Y no le teme a las armas.
Ingenua, tal vez, por su pasión romántica, cuando es verdad, la noticia inflama.
Convence porque es coherente a la sospecha que tenemos de estar siendo engañados. La vida no calla.

Cuanto más desparrama, más peligra el vocero.
El poder no tiene alma.
¡Y más impotente la familia de Tin López!

La fuerza del dinero es pobre, porque no siente.
Contamina el aire con silencio.
Y regresa la calma, callada, peligrosa.
Y de pronto un grito, una queja, un resuello.

¡Silencio periodistas!
Amenaza
¡Silencio!
Entonces nosotros, los novatos e ignorantes;
los vehementes adoradores de espejitos, giramos la cabeza y asistimos al drama más terrible:

La noticia pierde volumen, el significado se escapa.
Se vislumbra entonces el poder sin alma.
Es la invasión, la reconquista, el acercamiento, la fusión, la confluencia, es el consorcio, la visita, la entrega, la camaradería...Se adelgaza la verdad, se desvirtúa.

Se desconcierta ante la fuerza.
El poder de unos pocos se sustenta en los secretos que le dan vergüenza.
El poder silencia, construye nuestra ignorancia. Compra las voces de protesta y las aplaca.

El dinero inventa otros discursos y sigilosamente mata.
La democracia lo grita
La traición delata, la verdad se sabe…
La verdad no calla.

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