Nuestro tiempo

Cuando estamos estudiando el tiempo se convierte en un lujo del que no siempre podemos disponer, es por eso que su administración correcta se convierte en un problema. Pero cómo tener tiempo para estudiar, para nuestra familia, para nuestros amigos y pareja, y para nosotros. A continuación 5 consejos que son oro como el tiempo.

1

Proyectarse

Tener un rumbo fijo hace que el tiempo sea mejor administrado. Proyectarse de que haremos y seremos en el futuro próximo ayuda a establecer nuestras prioridades en la vida, y así determinar a qué o quién le vamos a dedicar más tiempo, además de tener claro nuestras metas y cuánto tiempo le daremos para lograrlas. Esto también servirá como una gran motivación.

2

Identificar nuestras actividades

Antes de saber cuánto tiempo tenemos o nos queda, debemos identificar nuestras actividades y demás compromisos futuros; desde estudiar, ver televisión o el tiempo que le vamos a dedicar a las redes sociales; absolutamente todas nuestras actividades. El punto está en organizarse correctamente para que el tiempo nos alcance y hasta nos sobre.

3

Establecer nuestras prioridades

Todos tenemos cosas importantes e impostergables; si determinamos cuáles son y las ponemos en primer lugar en nuestra lista, seguramente el tiempo que le dediquemos será bien utilizado. Es recomendable establecer un horario semanal para hacerlas.

4

Una agenda

Aunque hoy en día los dispositivos móviles se han convertido en las agendas, el concepto sigue siendo el mismo. Establecer una agenda diaria hace que todo marche bien (en cuestión de tiempos), además permite prepararse con antelación para algún evento extraordinario. Así que puede optar por una agenda tradicional de papel, una agenda en el computador o en el dispositivo móvil.

5

Saber decir que “NO”

Si establecemos nuestros tiempos, marcamos en la agenda nuestras obligaciones porque vamos echar todo a perder por no saber decir “no”. Aunque suene risible, muchas veces perdemos nuestro valioso tiempo en cosas y actividades que no queremos hacer, y que llegamos a ellas por no saber decir no. Es preferible un rotundo no, que quedar mal con nuestras obligaciones.

Recuerde que el tiempo es oro o dinero, no lo eche por la borda por una mala organización

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