El don de la autoestima, el mejor legado para nuestros hijos

Generación compleja la que vivimos los que hoy, estamos criando hijos. Nos cargamos nuestra mochila vital con un montón de reacciones aprendidas y admiradas de nuestros padres y, también, con un montón de reacciones de nuestros padres que, no compartíamos y que nos propusimos cambiar a toda costa. Cada uno con su experiencia vital a las espaldas, nos lanzamos a la aventura de ser padres y, pusimos en marcha la nueva onda de, niños índigo en lugar de hiperactivos, “decisión libre” en lugar de “guía” y una educación basada en la permisividad total.

Los niños se frustran, se asustan y crecen con temor y sin autoestima si son tratados bajo los antiguos sistemas educacionales autoritaristas, en los que, generalmente el padre y más recientemente, los dos, imponían su criterio y los hijos acataban. Se frustran y los hijos, tienen derechos.

Los derechos de los niños, términos confundidos

Las sociedades entran en esta dinámica de permisividad total y ausencia de límites y control en los modelos formativos y, apenas 30 años después, nos damos cuenta que esa falta de límites es absolutamente nociva para nuestros niños.

De nuevo nos situamos ante esa necesidad vital de lograr el equilibrio, ya que de lo contrario no seremos capaces de darles las herramientas que van a necesitar.

Autoestima, resultado de la educación

La autoestima es el valor que tenemos para nosotros mismos, es cuánto "en paz con nosotros mismos" nos sintamos. Investigaciones científicas han demostrado que la autoestima está íntimamente relacionada con la educación basada en los límites.

Si usted establece una forma de convivencia basada en una serie de valores y pautas y logra, que sus hijos crean en usted y en la transmisión -y esto no se logra sin firmeza- habrá logrado incrementar los niveles de autoestima de sus hijos, quienes habrán podido comprobar como con constancia, respeto, unión, lealtad y compromiso, se logran los objetivos propuestos

Enséñele a vivir

Su hijo no sabe, es un niño, necesita que le enseñen y, somos los padres los responsables de transmitirles la importancia de reconocer errores, la necesidad de ser responsable, la importancia del trabajo, el fomento del compromiso.

Niños poderosos, un gran resultado

Un niño con confianza en sí mismo sabe qué debe hacer en cada momento y, si se enfrenta a una situación desconocida y se siente desorientado, sabrá pedir ayuda a quienes siempre se la han brindado, sus padres, además de enfrentar la vida, con valor y coraje.

Comience desde pequeño, alimente los pensamientos valientes y con arrojo de su hijo, no lance señales contradictorias, no se centre en sus expectativas sino en las de él o ella, transmita realidades positivas, no mienta nunca, sea un formador desde el amor y permita que su hijo confíe en usted

El don de una autoestima alta, es la mejor herramienta que podemos dejar a nuestros hijos, no sabemos lo que les traerá la vida pero, si son fuertes y creen en ellos mismos, encontrarán la forma de solucionar cualquier problema. Su forma, la que les corresponda.

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