Kindle Touch

Lo primero que tenemos que decir al respecto es que Amazon lo ha conseguido nuevamente, pues provoca sentimientos encontrados entre los consumidores que intentan reconocer en el Kindle Touch una tableta, cuando realmente su funcionamiento es tan básico que sólo alcanza para lector digital con capacidad táctil (muy básica, pero precisa).

El problema que genera para muchos este eReader es que carece de botones físicos que presionar, algo que exaspera a algunos cuando intentan interactuar como clásicamente se acostumbra con uno de estos aparatos.

A primera vista no encontramos una diferencia con el modelo Kindle básico de Amazon, aunque cuando llegamos a medirlos hay detallitos que si cambiaron. Las dimensiones del dispositivo son 172x120x10.1 milímetros, mientras que su peso es de 213 ó 230 gramos (dependiendo de si es o no la edición con 3G).

Quizá el cambio más sustancial, como lo dijimos antes, es la prescindencia casi total de botones, exceptuando al botón central ubicado en la parte inferior para el menú. Más abajo encontramos el encendido, puerto MicroUSB y un conector de audio Jack de 3.5mm. Parte de la locura que encuentran muchos usuarios al tratar con el Kindle Touch es el carecer de la función “acelerómetro”, la que permite girar la pantalla y con ello el documento… pues bien, el Kindle Touch no la incluye y es una pena.

Amazon ha trabajado bien con este eReader, pero hay que reconocer sus limitantes y entregar un crédito reducido a la utilización de Internet, pues la navegación dista mucho de lo que se puede hacer con una tableta. Es así como la conectividad WiFi o 3G se limita únicamente a consultar libros, precios y cosas así, sin mencionar la descarga de libros que es evidente.

Queda en deuda dentro de esta edición la incorporación de la función “X-Ray” que nos permite ver información alusiva al libro en una pantalla emergente (quedará para el Kindle Fire), el modelo con teclado tampoco se ha visto aunque sí se comercializa en Europa con acceso a Internet gratuito.

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