Casadas e infieles

Se dice a menudo que “la casada, casa quiere”, sin embargo, en más de una ocasión esta “casa” se convierte en una verdadera cárcel para algunas mujeres por las más diversas razones. Aquí comentamos algunas de ellas.

1 Insatisfacción sexual

Es la causa más frecuente de infidelidad de una mujer casada. Si una mujer no tiene una vida sexual plena que la satisfaga, lo más probable es que busque afuera lo que no tiene en casa, pero esto no se limita al número de veces que tenga intimidad con su esposo, sino que tiene que ver también con fantasías sexuales que el marido no esta dispuesto a complacer y que cualquier hombre aventurero sí.

2 Venganza

Una mujer que se siente traicionada por el esposo, puede optar por la infidelidad como una manera de castigar esa afrenta. Cuando se habla de traición del esposo no necesariamente tiene que ver con una infidelidad, sino con cualquier otro tipo de engaño, como puede ser haberse gastado el dinero de los ahorros en cosas banales. Entonces, en la lógica femenina “ser infiel” puede ser una manera de hacer justicia.

3 Demasiadas horas de soledad

En este caso la infidelidad se produce porque la mujer adquiere un nuevo grado de libertad, lo que la impulsa a plantearse la posibilidad de tener una relación extramarital. Estas horas de libertad y soledad aparecen, por lo general, debido a que el esposo no dedica el tiempo suficiente a la mujer y se ausenta de casa por motivos laborales. Otro motivo de libertad se da cuando, por ejemplo, la mujer trabaja, obteniendo así independencia financiera y muchas horas lejos del esposo.

4 Ruptura temporal

En ocasiones puede ocurrir dentro de la pareja alguna discusión fuerte que los lleve a separarse momentáneamente, ya sea de manera física o emocional; como sea, este tiempo de fragilidad en la relación se presenta como una oportunidad para que ambos, no solo la mujer, puedan caer en la tentación de una infidelidad.

5 Control de la pareja

Cuando el esposo resulta un hombre en exceso controlador y celoso, ocasiona en la mujer cierta sensación de asfixia y pérdida de autonomía. Esto puede provocar que ella busque una válvula de escape refugiándose en alguna aventura amorosa que reafirme su autonomía y libertad.

6 Apagar la llama del amor

Este caso está más presente en las mujeres jóvenes que viven sus primeras relaciones. En la etapa inicial del enamoramiento ellas sienten que el esposo se muestra atento y dedicado a ellas, sin embargo, con el transcurrir del tiempo, estos primeros mimos van decayendo; lo que hace que la mujer se sienta apartada y devaluada, lo que posiblemente la lleve a buscar otro hombre para recuperar esa llamarada del amor que parece haberse apagado en su esposo.