praga

Praga es la capital de la República Checa y de la región de Bohemia, se encuentra a orillas del río Moldava y posee una cantidad de habitantes cercana a 1,2 millones aproximadamente. Esta ciudad ha sido considerada como una de las más hermosas del mundo entero, denominada como el corazón de Europa, Praga posee atractivos naturales que de ninguna manera pueden encontrarse en otro lugares del mundo, a lo que debe sumarse el ser completamente accesible desde distintas localidades europeas como Viena (300 Km), Bratislava (320 Km), Berlín (350 Km), Budapest (550 Km), Varsovia (630 Km) y Copenhague (750Km).

La extensión de Praga es de 496 Kilómetros cuadrados, por lo que no se trata de una región sumamente extensa, aunque de cualquier forma compensa su tamaño con una gran muestra de cultura, historia y, por sobre todas las cosas, por una mezcla perfecta de arquitectura medieval y moderna, lo que le ha valido el título de patrimonio de la humanidad, sin mencionar que es destino obligado de quienes desean conocer Europa en su esplendor. Una de las atracciones que llenan de ansiedad a los turistas es el Castillo de Praga, la que hizo adoptar el título de “ciudad dorada”, pues todas las torres del castillo fueron doradas, por la época de Carlos IV.

Viajar a Praga exacerba los ánimos y el romanticismo, pues nadie se puede mostrar indiferente a los encantos de una ciudad a orillas del río, la posibilidad de pasar una noche dentro de un palacio, viajar en trenes antiguos y la buena comida que caracteriza a Europa como el destino favorito de los que osan conocer el mundo en su máximo esplendor. No es casualidad el haber sido considerada durante el 2004 como el sexto destino turístico más visitado de toda Europa, superado sólo por París, Londres, Roma, entre otros.

Una novedad para los viajeros que tienen alojamiento en Praga y que acostumbran a buscar aventura y naturaleza en sus viajes, es el visitar el caso histórico de Praga, donde destacan:

  • Hradčany
  • Malá Strana
  • Staré Město
  • Nové Město

En Hradčany nos encontramos con dos atracciones que no pueden dejar de verse, a saber el Castillo de Praga construido en el siglo IX, y la Catedral de San Vito, principalmente. Uno de los atractivos del Castillo de Praga, es el ser considerado la mayor de las fortalezas medievales del mundo, lo que no se hace esperar cuando se está en frente de semejante obra arquitectónica, de la que muchos no imaginaran cómo se pudo construir en aquellos años. Por otra parte, la Catedral de San Vito, forma parte del castillo, pero se erige como una muestra ineludible del arte gótico clásico, siendo el lugar escogido para la coronación de los reyes de Bohemia y el de descanso para los santos, obispos, arzobispos y reyes.

Malá Strana es un barrio, cuyo nombre significa “Barrio pequeño”, y también está a un costado del barrio del Castillo de Praga. Destaca este lugar por las plazas, iglesias, palacios y la nobleza que albergaba en esos años, en que este lugar era la gloria misma. Para atravesar el río Maldava deberemos cruzar el Puente Carlos, donde pasaremos de Ciudad Vieja a Ciudad Pequeña. Este puente destaca por la forma de construcción y por tener 516 metros de longitud, además de 10 metros de ancho, el que se encuentra sostenido por 16 arcos que hasta la fecha lo mantienen firme. A los costados del puente, el arte barroco se deja entrever por las estatuas allí perpetuadas, lo que constituye en suma un espectáculo a la vista de todos, aunque en especial para los amantes del arte.

Respecto de Staré Město y Nové Město, destaca la Iglesia de Tyn, el Ayuntamiento Viejo, la Sinagoga Vieja-Nueva, además de la Casa Danzante que impresiona por su arte deconstructivista y semejanza a una pareja de bailarines, por lo que se le conoce también como “Ginger and Fred”. Continuando el tour, es interesante visitar la Plaza de Venceslao, el que concentra al centro comercial de Praga y tiene una estatua del patrón de Bohemia San Venceslao.

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