Daniel Kirino Peredo Menchola
Daniel Kirino Peredo Menchola. Lima, Perú. 1969-2018

Existió alguna vez un muchacho que creció viendo la época gloriosa del futbol peruano, aquella generación que nos llevó a los mundiales de 1970, 1978 y 1982. Los triunfos de aquella época hicieron que el joven se fuera inclinando por la carrera del periodismo deportivo, sin tener idea que con el transcurrir de los años se convertiría en la voz del fútbol peruano.

De redactor de prensa a comentarista deportivo de televisión, Daniel Peredo alcanzó fama como relator de los partidos de fútbol del campeonato peruano. Su voz característica, impregnada de emoción, contagiaba a los hinchas que semana a semana seguían los encuentros de sus equipos favoritos.

Un partido de fútbol adquiría otras dimensiones en la voz de Daniel. Cuando el hincha encendía el televisor esperaba oír sus ya populares frases: “Los palos son así, a veces juegan para el arquero”, “Consejo de pata, anda al área”, “Se la comió con tenedor y cuchillo”, “¡Era hoy, Ramón! ¡Era hoy!”, entre otras.

Y cómo no recordar su famosa narración del encuentro entre Perú y Argentina en septiembre de 2008, cuando la selección peruana perdía injustamente luego de un gran desempeño en el campo y finalmente logró el empate en tiempo suplementario, con la energía que lo caracterizaba exclamó lleno de euforia después de cantar el gol:

¡Con el corazón de Vargas, con los huevos de Vargas, con el empuje de Vargas, con el pundonor de Vargas, con el corazón de todos!

Sin embargo, a pesar de su larga trayectoria en los medios de comunicación, Daniel guardaba escondido un gran anhelo: transmitir los partidos de la selección peruana en un campeonato mundial, porque, como un peruano más, compartía ese sueño con millones de compatriotas.

Y ese sueño estuvo a punto de verse concretado un 15 de noviembre de 2017 cuando la selección peruana, dirigida por el técnico Ricardo Gareca, derrotó a Nueva Zelanda por 2 a 0 en un partido decisivo para la clasificación al mundial de Rusia 2018. Aquel encuentro también fue transmitido por el recordado Peredo, quien, embargado por la emoción, acuñó su ya clásica frase: “No hay mal que dure 36 años ni fútbol peruano que lo resista”.

Después de una larga espera, el buen Daniel por fin cumpliría el sueño que había albergado desde su juventud. Solo siete meses lo separaban de su meta. El gol más importante de su carrera, pero “los palos son así, a veces juegan para los arqueros y otras para los delanteros” y el destino no quiso que Daniel marcara el que hubiera sido su mejor gol, pues la muerte lo sorprendió el 19 de febrero, cuando aún faltaban 4 meses para la justa mundialista.

“No sé si es justo, solo sé que es cierto”; el gran Daniel Peredo no está más con nosotros y la hinchada peruana siente su ausencia. El fútbol y el mundial no son lo mismo sin esa voz que le inyectaba sentimiento y fe al pueblo peruano.

¡Gloria a Peredo en las alturas!

 


 

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