Una nueva concepción del amor y las relaciones

El amor, o para llamarlo de otro modo, el modo de relacionarse sentimental y físicamente con otras personas, ha sufrido infinidad de cambios a lo largo del tiempo.

La generación de personas que ahora tienen entre 70 y 80 años supieron casarse a los 17 años y permanecer junto a su pareja toda la vida, mal o bien, sin siquiera pensar que existía la posibilidad de separarse.

La generación de personas que ahora tienen entre 50 y 60 años supieron casarse a los 25 años y se animaron a romper el mandato antiguo del "matrimonio para toda la vida". Así es que, en la actualidad, muchas personas de esta edad se encuentran divorciadas, separadas o pudieron encontrar una nueva pareja.

Finalmente, la generación de personas que tiene cerca de 40 años están iniciando un nuevo paradigma que podría dividirse, a grandes rasgos, en dos grupos:

  1. Los que elijen establecer relaciones a largo plazo, convivir y tener hijos, sin llegar a tomar la decisión de casarse
  2. Los que viven solos y disfrutan de tener compañías casuales

Respecto de este último grupo, según la última Encuesta Anual de Hogares del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina, el 49,9% de los habitantes no tienen pareja y el 17,4% de las mujeres culminó su ciclo fértil sin haber tenido hijos.

Hace algunos años, ser soltero estaba mal visto, sin embargo, ahora parece una nueva tendencia que se encuentra en plena evolución.
Las estadísticas presentadas plantean un nuevo modo de vivir el amor: cama adentro pero sólo por un día, sin compromisos a largo plazo y con la posibilidad de estar con muchas personas a lo largo de la vida, en lugar de estar con una sola para toda la vida.

Teniendo en cuenta lo anterior, una nueva información agrega algunas ideas a lo dicho: de acuerdo con un estudio iniciado por investigadores de la Universidad de Iowa, las personas que tienen encuentros sexuales casuales y están abiertas a una relación, tienen las mismas probabilidades de éxito que las personas que comienzan a salir de manera formal con alguien y dejan el sexo para más adelante.

De esto se deriva que también hay nuevas formas de comenzar una pareja, es decir, hacerlo a la antigua no es el único método exitoso. De la improvisación también puede salir algo bueno.

Según Anthony Paik, sociólogo de la Universidad de Iowa: "El estudio sugiere que las relaciones satisfactorias son posibles para los que posponen el sexo. Pero también es posible que el amor verdadero surja si las cosas comienzan con un método más parecido a 'Sexo en Nueva York', donde la gente cruza las miradas, tienen relaciones sexuales y luego construyen una relación".

Las relaciones parecen haber cambiado mucho hasta aquí, lo cual puede resultar más interesante dado que las personas se pueden tomar el tiempo necesario para averiguar si alguien les gusta, y si tienen buena química, para luego intentar comenzar una relación con menos presión y más honestidad: si deciden iniciar y mantener una vida juntos será para estar mejor que solos.

Conclusión

Lo importante aquí, y tal vez en cualquier ámbito de la vida, es que seamos honestos con los propios deseos y también con las otras personas para comenzar a dejar atrás "el deber ser" y animarnos a escribir una nueva historia que se parezca más a lo que verdaderamente somos y sentimos.

Sin votos aún